29/11/2023
El Abogado Integral: Más allá del Comodín
Recordemos el famoso juego "¿Quién quiere ser millonario?" donde la opción del comodín era clave para superar preguntas difíciles. Ahora, en el ámbito legal, el término "abogado comodín" adquiere una nueva dimensión, planteando dos perspectivas opuestas: el que usa y el usado.
El primer tipo de abogado comodín es aquel que, durante sus estudios, se conformó con aprobar exámenes sin buscar adquirir conocimiento real. Su enfoque está en el pragmatismo, creyendo que el Derecho se aprende en la práctica, olvidando la importancia de la formación académica. Por otro lado, está el abogado preparado, utilizado como fuente constante de consulta por el primero, lo cual, en principio no esta mal.
El "cómodo" o "comodón" no cambia su actitud siendo profesional; no se preocupa por formarse, analizar, o actualizarse. Su comodidad radica en tener a otro abogado como asesor permanente, alguien que piense por él.
Este patrón se convierte en un problema cuando se vuelve egoísta, afectando la integridad del ejercicio legal.
El abogado comodón consulta constantemente a su comodín, obtiene beneficios económicos, pero no comparte. No tiene una biblioteca física o digital, ni base de datos propia. Cuando surge una oportunidad de ganar dinero, recurre a su comodín, le extrae información, solicita modelos de escritos e incluso, en ocasiones, le pide redactarlos, sin recordar que le debe todo a su asesor, ni reconocer que la información proporcionada es fruto del trabajo y fuente principal de ingresos de su asesor, desestimando que esta asesoría no es gratuita.
La pregunta crucial es: ¿Cuál de los dos abogados comodín eres? Si eliges ser comodón, recuerda tu compromiso con la equidad, la justicia y la ética en cuanto al trato con colegas.
Explotar la experiencia y conocimientos del comodín con fines económicos sin reciprocidad socava la integridad del ejercicio legal y resalta la necesidad de un enfoque más ético y colaborativo en nuestra profesión. 💼⚖️