04/24/2026
Ocurre con más frecuencia de lo que la gente cree: un socio, amigo o colaborador le convence de transferir una propiedad a su nombre, presentándolo como una ventaja fiscal, una estructura más segura o un paso necesario para concretar un negocio. La transferencia se realiza correctamente, el título de propiedad es válido y, sobre el papel, todo parece estar en orden.
Hasta que la relación se rompe.
De repente, la persona que figura como titular reclama la plena propiedad, a pesar de que usted financió la compra, pagó la hipoteca, cubrió los impuestos y se encargó del mantenimiento de la propiedad. En ese momento, muchos asumen que no existe recurso legal alguno, pero eso no siempre es cierto.
Según la ley de Florida, los tribunales reconocen reclamaciones tales como el “fideicomiso constructivo” (*constructive trust*), diseñado para abordar situaciones en las que la propiedad fue transferida basándose en declaraciones falsas o en un abuso de confianza. Bajo las circunstancias adecuadas, la ley puede exigir al titular de la propiedad que rinda cuentas sobre sus contribuciones financieras y le restituya aquello que legítimamente le pertenece.
La conclusión es sencilla: el título de propiedad es fundamental, pero no siempre tiene la última palabra.
Si usted se encuentra en esta situación, no es un asunto que deba ignorar o postergar. Estos casos dependen en gran medida de los hechos específicos de cada situación y requieren una evaluación legal inmediata. Envíe un mensaje directo (DM) a nuestros abogados o contáctenos a través de los siguientes medios:
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