06/05/2026
Ayer fue uno de esos días que nos recuerdan por qué nunca debemos perder la fe.
Llegamos a la Corte de Inmigración preparados para una batalla difícil, con incertidumbre y muchos nervios. Pero después de años de espera, el juez y el fiscal pudieron ver la verdad, revisar la evidencia presentada y tomar la decisión correcta: el caso de deportación fue desestimado.
Ahora nuestro cliente podrá continuar su camino hacia la residencia permanente en Estados Unidos junto a su familia.
Historias como esta nos llenan de gratitud y nos recuerdan que cada caso representa sueños, sacrificios y seres queridos que dependen de una oportunidad.
Gracias a Dios por esta gran victoria. 🙏