08/05/2026
Hoy se cumplen 20 años desde que recibí mi título de médica: Hoy comparto mi legado.
Mi madre suele contar que, desde muy pequeña, yo decía que quería ser doctora. Sin embargo, la vida no me llevó por un camino recto hacia la Medicina.
Mi padre me impidió ingresar a la universidad cuando era el momento. Más tarde estudié Odontología y llegué hasta tercer año, pero, en lugar de continuar, me escapaba a estudiar algunas materias de Medicina en el horario de la mañana.
Después vinieron otras etapas. Vendí el 70 % del estadio del Barcelona, que hoy se conoce como Banco Pichincha. Estudié Publicidad y Marketing en la ULVR. Realicé mi tesis en el Colegio de Médicos del Guayas, donde fui directora de Marketing y Propaganda. Durante dos años colaboré en la organización de congresos médicos y participé activamente en eventos científicos.
A los 40 años, mientras mi vida era un verdadero surf de desafíos, comprendí algo importante, nada me haría más feliz que envejecer aprendiendo a ser médica, pero la medicina no se aprende por ósmosis. Así, inicié la carrera que siempre había soñado, usando un collarín Minerva por mis tres hernias cervicales y rindiendo mis exámenes con una tablilla frente a mí porque no podía bajar la cabeza. Seis años después, el 4 de agosto de 2006, me gradué.
Siempre estudié siguiendo líneas de como parte de mi preparación para los desafíos que años más tarde encontraría en la práctica médica y durante la de -19.
Más allá de los títulos, diplomados y maestrías que hoy cuelgan en mi pared, elegí ser una médica que observa, escucha, , palpa y atiende a cada ser humano de la cabeza a los pies, acompañándolo en su proceso de .
Hoy, al cumplirse veinte años de ejercicio profesional, quiero compartir mi legado.
Estos cuatro libros representan años de estudio, investigación, práctica clínica y el deseo de compartir el conocimiento para servir a otros.
Toda , toda y toda pertenecen a .