24/06/2026
El MUNDO Y LA VIDA ES HERMOSA MURIÓ 7 MINUTOS.
Estimados amigos lo vivido por el entrenador de Noruega, Ståle Solbakken, va mucho más allá de una simple victoria ante Senegal, en un partido que dejó a Noruega igualada con Francia con 6 puntos en el Grupo I.
Al sonar el pitido final, el entrenador noruego no dudó ni un segundo: corrió directamente hacia las gradas para besar y abrazar a su esposa en una escena que dio la vuelta al mundo.
Pero detrás de ese gesto hay una historia que explica por qué ese momento es tan grande.
En marzo de 2001, cuando era jugador del Copenhague, Solbakken sufrió un infarto repentino durante un entrenamiento debido a un defecto cardíaco congénito. Su corazón se detuvo en el campo durante siete minutos, tiempo en el que fue declarado clínicamente mu**to por los médicos antes de ser reanimado con descargas eléctricas dentro de la ambulancia. Después cayó en coma durante tres días.
Su esposa, Anniken, recibió la noticia por teléfono mientras estaba en casa cuidando a sus dos hijos pequeños. Le dijeron que su marido había colapsado y que su vida estaba en peligro extremo, sin saber si sobreviviría o si quedaría con secuelas graves.
Contra todo pronóstico, Solbakken despertó. En un momento de extrema honestidad, incluso llegó a sugerirle a su esposa que reconstruyera su vida si él no sobrevivía, pero ella se negó a abandonarlo y se mantuvo a su lado durante toda la recuperación. Finalmente le implantaron un marcapasos y tuvo que retirarse del fútbol a los 33 años.
Años después, ya como entrenador, logró llevar a Noruega de vuelta a un gran torneo tras décadas de ausencia, superando frustraciones previas como la eliminación en el último minuto ante Escocia en la clasificación a la Eurocopa.
El beso tras la victoria ante Senegal no fue solo una celebración. Fue el cierre emocional de una vida marcada por la supervivencia, el amor y la segunda oportunidad.
ESFUÉRZATE PARA SER FELIZ!