11/03/2026
Hay un desgaste del que casi ningún abogado habla.
No es el trabajo en sí.
Ni las audiencias.
Ni siquiera los plazos.
Es tener demasiadas cosas viviendo al mismo tiempo en la cabeza.
Casos abiertos.
Ideas que aparecen cuando ya estás pensando en otra cosa.
Argumentos que todavía no terminan de acomodarse.
Con los años uno se da cuenta de algo:
la mente no se cansa de pensar.
Se cansa de intentar recordarlo todo.
Por eso muchos escriben en papel, de puño y letra
para sacar las ideas de la cabeza y poder mirarlas con calma.
A veces el problema solo es no tener dónde ordenar lo que uno piensa.