31/07/2026
Las tarjetas deportivas están viviendo un gran momento en Puerto Rico.
Esta temporada del BSN hemos visto un renovado interés en el mercado de tarjetas coleccionables, y eso ha generado una pregunta que me hacen con frecuencia:
¿Quién tiene que autorizar una tarjeta de un jugador?
La respuesta es que no depende de una sola autorización.
El nombre, la imagen y otros atributos personales pertenecen al jugador y, por regla general, requieren su autorización.
Pero si la tarjeta utiliza el uniforme, el logo del equipo, el logo de la liga o cualquier otra propiedad intelectual, también entran en juego los derechos del equipo y de la liga.
Lo interesante es que el análisis funciona en ambas direcciones. Un jugador puede autorizar el uso de su imagen, pero eso no significa que pueda autorizar el uso de las marcas del equipo o de la liga.
En el deporte profesional conviven distintos titulares de derechos. Comprender esa diferencia es esencial para que fabricantes, patrocinadores, diseñadores y hasta los propios atletas desarrollen proyectos comerciales correctamente desde el principio, evitando reclamaciones por infracción de derechos, litigios innecesarios y costos que muchas veces pueden prevenirse con una adecuada planificación y asesoramiento.