16/09/2026
Agosto de 2026 muestra un mercado residencial en Puerto Rico con menos cierres y señales de mayor espacio para negociar, mientras la actividad bajo contrato mantiene movimiento. La lectura requiere distinguir entre las ventas que ya se concretaron y las que todavía están en proceso.
Durante el mes se vendieron 192 propiedades, una reducción de 11% frente a julio y de 12% comparado con agosto de 2025. El volumen de ventas alcanzó $96 millones, con descensos de 19% mensual y 10% anual. Ambos indicadores reflejan una menor actividad de transacciones completadas.
El precio mediano de venta fue de $297,500, un 10% por debajo del mes anterior, pero igual al de agosto de 2025. Esa diferencia es importante: hay una baja mensual, aunque la comparación anual muestra estabilidad. Además, la mediana puede cambiar según el tipo y el precio de las propiedades vendidas; por sí sola, no demuestra una pérdida generalizada de valor.
Uno de los datos más reveladores es el inventario disponible: siete meses de oferta, un aumento de 17% tanto mensual como anual. Sin embargo, las propiedades activas sumaron 1,315, apenas 2% más que en julio y 1% menos que hace un año. Esto sugiere que el aumento en los meses de inventario responde principalmente a un ritmo de ventas más lento. Se incorporaron 315 propiedades nuevas, un 6% más que en julio, ampliando las opciones que entraron al mercado.
A la vez, las ventas pendientes llegaron a 219, un aumento mensual de 14%, aunque sin cambio frente al año anterior. Es una señal favorable de actividad bajo contrato, cuyo efecto dependerá de cuántas operaciones lleguen al cierre. El tiempo reportado en mercado fue de 63 días, un 7% menos que en julio, lo que también muestra que la desaceleración no se refleja por igual en todos los indicadores.
Para los vendedores, este escenario refuerza la importancia de fijar precios apoyados en ventas comparables recientes. Para los compradores, sugiere mayor margen para evaluar opciones y negociar según las condiciones de cada propiedad. La ubicación, el estado y el rango de precio siguen siendo esenciales para interpretar cómo estos datos se aplican a una transacción particular.