01/08/2019
Vamos a hablar las cosas como son...el ser humano (me incluyo) venimos luchando desde los albores de nuestros origenes el crear una historia coherente y que nos haga sentido a todos. Sin embargo, la realidad es que desde la perspectiva biológica cerebral hay una dicotomìa en el cerebro nuestro que nos lleva inrremediablemente a plantear los analysis que podamos hacer desde dos perspectivas grandes. Me explico, o nos ponemos bien objetivos y terrenales (cerebro izquierdo y sus funciones lineales)...o nos ponemos bien transcendentales , mas allá de la tierra, e interpretamos con la otra parte del cerebro (cerebro derecho, caótico y no lineal, mas bien arbórico, sí,como las ramas de un arbol). En esta pràctica narrativa podemos interpretar nuestra realidad de mùltiples maneras, esto es, muy subjetivo y bien abstracto. Entonces, partiendo de estos principios o dos elementos que nos hacen interpretar los eventos que nos suceden (los que sean, patrones de actividades de vida biologica, naturaleza o social) dan paso para que redactemos o escribamos nuestras narrativas (historias) acerca de lo que opinemos o validemos como cierto de las abstraciones muy subjetivas que interpretemos de nuestro entorno social, y lo que realmente podamos validar como cierto de lo que realmente esté sucediendo en nuestro entorno social y publican los medios que se dan a la tarea de informarnos (los que sea). Si nos dieramos a la tarea de investigar de manera científica los hechos que se nos suceden ( los que nos informan) y replantearlos de manera coherente, y con una escatologìa correcta, esto es, probando cada evento como una hipotesis científica, bajo continúa investigación, hasta tener la evidencia correcta, entonces, nosotros los que observemos y oimos, de todos estos eventos que se nos informan (o desinforman) en los medios noticiosos (los que sean) no serían lo suficientemente útiles a los politicos o la elite, para engañar a un pueblo educado que ya sabe discriminar las manipulaciones del cuarto poder, el cual también se prestan para tratar de engañar y mantener el status quo que nos oprime.