10/08/2026
Quizás debieran volver aquellos días, cuando el debate sobre las garantias y los derechos no estaba en discusion, el debate no era como hacer para restringirlos, y aquellos que querian evitarlos tenian que asumir luego las consecuencias. Si fueran hoy aqellos dias, volverían a respirar los fundamentos y argumentos en derecho, volverian a agotarse y nuevamente volver, quizas irían tras los pasos de la verdadera humanidad.
Los días pasaron y seguirán pasando, dando paso a nuevas versiones de la vida, arrasándolo todo como si no hubiera existido lo antes vivido, trayendo nuevos seres, nuevas historias, nuevos paradigmas y por si no fuera suficiente reemplazando el algoritmo y el almacenamiento por el humano; aprendimos a guerrear en la escacez, educando no solo nuestras mentes algunas veces brillante y otras tantas mas desquiciadas, nos fuimos preparando en la metafisica del discurso de Leibniz, fortaleciendo nuestra personalidad en la dinamica de lo adverso, creyendo que lo habiamos soportado todo.
No pretendo hacer una alegoría de los días pasados, de las historias truncas o de los proyectos aun inconclusos, aquellos días ya fueron arrasados por la modernidad y por la marcada influencia de las nuevas corrientes, pragmatizadas todas ellas en una cultura de eficientismo, fundadas en el pensamiento laconico de creer que disuadir es mas trascendente que llegar a la verdad, lo cierto es que los dias pasados ya fueron arrasados cual misma lava arraso Pompeya, borrando casi todo, excepto la dignidad del pensamiento basado en un derecho mas humano, hoy no será necesario obstruir el modernismo sino reconstruir la inspitacion, los sueños y la propia libertad del alma.
Siempre sera necesario considerar la trascendencia de lo injusto, la selección enfermiza del poder para ajusticiar lo llamado correcto, sera siempre importante cuestionar lo medianamente razonable, valorar la cultura de un equilibrio prudente y necesario para vivir sin las alarmas que hoy nos estan haciendo sentir que la muerte es algo mas que desconexión, es imprescindible hoy asumir el juego de una autentica dialectica en el contexto de la llamada conciencia de modernidad hegeliana y seguir soñando con un mundo mejor.
¿De que ha servido el ejercicio del Derecho en mi vida?
Desfilaron y caminamos muy juntos a seres humanos que anhelaban libertad, que pretendían recuperar algo de dignidad, seres que querían encontrar perdón, y otros que solo querían volver a casa … pero igualmente caminamos muy juntos a quienes nunca tuvieron una oportunidad, a quienes rompieron sus vidas desde muy temprano, a quienes se olvidaron de ellos mismos y solo ocultaron su propio dolor arropando en el su delito. Aprendí a caminar con ellos y vaya que ayudo el discurso, una que otra letura, la reflexión y la critica, los amigos jóvenes que siempre estuvieron, si que ayudo una aula de clase que fue siempre el recinto de nuestra propia locura, de nuestra propia insania, de una critica que siempre pretendio ser critica, de un curso procedimental que siempre pretendió seguir forjando el aliento de los verdaderos guerreros.
¿De que sirvió el Derecho?
Pues, me hizo vivir, me enamoró, me hizo llorar, otras tantas veces no me dejo dormir, pero siempre estuvo allí para hacerme entender que la vida trascendía no solo en dinero, en materia y éxito, sino que la vida era mas que ello, era agradecimiento, fe, humildad y la sabiduría intrinsica de Dios para ser instrumento de ayuda.
Hoy empezamos una nueva travesia, una aventura de entusiasmos, de necesidades, de hambre para superar las dificulatdes, hoy el compromiso de vosotros los jovenes debera ser historico, digno y guerrero, lo haremos juntos esperando siempre contribuir a la tan ahelada sociedad de paz.
César Alva Florián
Abogado litigante y profesor de los cursos de Derecho Procesal Penal.