10/10/2026
𝐏𝐎𝐑 𝐏𝐄𝐍𝐒𝐈𝐎𝐍𝐄𝐒 𝐃𝐈𝐆𝐍𝐀𝐒 𝐘 𝐔𝐍𝐀 𝐄𝐃𝐔𝐂𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐃𝐄 𝐂𝐀𝐋𝐈𝐃𝐀𝐃
Compañeras y compañeros:
La educación pública no puede sostenerse sobre el sacrificio permanente de quienes tienen la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones. Detrás de cada docente existe una historia de trabajo, compromiso y servicio; por ello, la dignidad del maestro no termina cuando concluye su vida laboral.
La imagen que hoy compartimos nos invita a mirar una realidad que merece nuestra atención: las condiciones salariales, la carrera magisterial y, especialmente, el derecho de los docentes jubilados a una pensión digna, después de décadas de servicio a la educación del país.
No se trata únicamente de cifras. Se trata de personas. Se trata de maestras y maestros que entregaron años de su vida en las aulas y que merecen llegar a la jubilación con seguridad, reconocimiento y condiciones dignas para vivir.
Por eso, la defensa de mejores pensiones debe estar vinculada a una defensa más amplia de la educación pública, la profesión docente y los derechos laborales.
La dignidad no se jubila
Una pensión digna no debe entenderse como un privilegio, sino como parte del reconocimiento social al trabajo realizado durante décadas.
Frente a esta realidad, necesitamos informarnos, organizarnos, participar y construir propuestas. La indiferencia no transforma las condiciones existentes; la participación consciente y colectiva sí puede abrir caminos para el cambio.
Cada docente tiene una voz.
Cada generación tiene una responsabilidad.
Cada derecho conquistado nació de la organización y la perseverancia.
Hoy corresponde mantener viva la convicción de que una educación de calidad requiere docentes valorados, respetados y protegidos durante toda su trayectoria laboral y después de ella.
¡Por una educación pública de calidad!
¡Por remuneraciones y pensiones dignas!
¡Por el reconocimiento de la labor docente!
¡La educación es un derecho, no un privilegio!
La organización, la unidad y la participación consciente son fundamentales para defender nuestros derechos y construir una educación verdaderamente digna. Y una sociedad sin explotados ni explotadores.