28/09/2026
Hace casi treinta años, una señora compró un pequeño local comercial en el Cercado de Lima.
Los dueños eran una madre y sus cinco hijos. No firmaron ellos directamente: lo hizo un apoderado al que habían dado poder ante el consulado peruano en Estados Unidos.
La escritura pública nunca llegó. Así que la compradora fue al Poder Judicial, demandó y ganó. Como los vendedores no se presentaron a firmar, en 2001 la jueza firmó la escritura en su lugar, ante notario.
Parecía el final feliz. Pero la escritura se quedó guardada.
Este año, veinticinco años después, alguien la llevó a Registros Públicos para inscribir la compra. Y Registros dijo que no.
¿Por qué? Porque en la demanda, presentada en 1998, quedó fuera uno de los hijos. Los seis eran dueños, pero solo se demandó a la madre y a cuatro hijos (además de una empresa que era garante). El juez ordenó firmar solo a los demandados. Nadie firmó por el hijo que quedó fuera.
Se apeló. El Tribunal Registral le dio la razón a la registradora con dos argumentos que vale la pena conocer:
Primero, que el apoderado haya firmado el contrato por los seis hermanos no significa que los seis hayan sido parte del juicio. Si no te demandaron, la sentencia no te obliga, y el juez no puede firmar por ti.
Segundo, había que probar que la sentencia quedó firme, es decir, que ya no podía ser apelada. Para eso se necesita la resolución del juzgado que lo declara, en copia certificada por el propio juzgado o inserta en la escritura. Una copia de esa copia, certificada por notario, no bastó.
¿Qué puede hacer ahora la compradora? La registradora le dio opciones: inscribir solo la parte de los que sí fueron demandados, o conseguir que el hijo omitido firme ratificando la venta.
Tres consejos si estás en una situación parecida:
Antes de demandar, pide la partida registral del inmueble y verifica que estén todos los dueños.
Cuando tengas la escritura, no la guardes en un cajón. Inscríbela pronto: así cualquier defecto se detecta cuando todavía es más fácil corregirlo.
Si tienes una escritura antigua que nunca se inscribió, visita una Notaría. En las Notarías revisamos estos documentos y te orientamos sobre lo que hace falta para llevarlos a Registros.
¿Conoces a alguien con una escritura guardada hace años? Compártele esta historia.