20/05/2026
“El Derecho Penal y la necesidad de un Poder Judicial imparcial, no castigador”
Estamos ante un sistema que premia la imposición de p***s por parte del Poder Judicial, cuanto mayor es el número de condenas impuestas, mejor se considera su desempeño. Sin embargo, la justicia no puede reducirse únicamente a la imposición de condenas. Su verdadera finalidad es resolver los conflictos con imparcialidad, proteger los derechos y garantizar que ninguna persona sea condenada injustamente.
El juez no está llamado a asumir posiciones de persecución ni a responder a expectativas de castigo social. Su deber constitucional es actuar como un tercero equidistante entre las partes, resolviendo conforme a la ley y las pruebas, sin importar quién sea el acusado.
Por ello, la administración de justicia no debería mostrar únicamente decisiones condenatorias. Las absoluciones, los archivamientos y las resoluciones que restituyen libertades también representan justicia y fortalecen el Estado de Derecho. Una sociedad democrática no se construye celebrando solamente el castigo, sino confiando en un sistema capaz de reconocer errores y proteger la dignidad humana. Cuando las condenas reciben exposición pública y las absoluciones pasan desapercibidas, el mensaje que se transmite no es de justicia, sino de parcialidad. Sustituir esa parcialidad por la aparente “eficiencia” del órgano judicial implica desvirtuar la verdadera finalidad de la justicia.
La credibilidad del Poder Judicial no depende de cuántas personas condena, sino de su capacidad de decidir correctamente, incluso cuando ello implique absolver.
-Abogada Andrea Garay