11/09/2026
Este post lo escribí yo. No el estudio: yo, Patricia. Porque quería que me conozcan un poco más.
Soy madre. Soy hija, hermana, amiga y esposa. Y también soy abogada.
Mi profesión fue lo más importante de mi vida durante años. Me dio estructura, disciplina y orden. Siento que nací para resolver problemas, y que cada vez que resuelvo uno le devuelvo a alguien su tranquilidad.
Después de ser madre entendí que había una Patricia más allá del trabajo.
A los 21 días de nacida Camila volví a trabajar. Ese año no hice ninguna maestría, ningún curso, nada de la lista que me armaba cada año. Y pensé que profesionalmente me había quedado por ser madre.
Me equivoqué. Me dediqué a criar a mi hija, y eso también era un logro. Seguí siendo abogada, solo que una que aprendió a organizarse.
Si eres mamá y la culpa te gana por los dos lados, quiero decirte que pasa. Y que no te compares: muchas de las que trabajamos tenemos una red de apoyo que las redes no muestran.
Hoy Camila tiene un año y diez meses. Soy madre, soy abogada, y sí puedo. 🤍
Cuéntame en los comentarios en qué etapa estás.
— Patricia Gamarra, socia de Parada & Gamarra