25/06/2026
¡Cuidado con la “fiscalidad”!
Desde hace aproximadamente tres años, con el auge de la inteligencia artificial, me di cuenta de algo: muchas personas empezaron a usarla para todo, pero no siempre con el cuidado técnico que exige.
Y eso ya se nota.
Se nota en infografías.
Se nota en cursos.
Se nota en publicaciones.
Se nota en “plantillas”.
Se nota en aplicaciones.
Se nota en herramientas que presumen estar especializadas.
El problema empieza cuando, por ganar likes, vender algo o aparentar dominio técnico, alguien habla de “fiscalidad en México” como si ese fuera el lenguaje natural de la práctica fiscal mexicana.
Ahí hay una alerta.
Cuando hablamos de ChatGPT, Claude, Gemini o cualquier otro LLM, hay que entender algo básico:
Estos modelos no responden porque “sepan” derecho mexicano.
Responden porque fueron entrenados con enormes cantidades de texto y predicen la respuesta más probable según el contexto.
El problema es que lo probable no siempre es lo correcto.
Y en derecho, esa diferencia importa.
Mucho.
Por eso existe el RAG.
Un RAG bien hecho no es subir documentos al azar para que la IA “más o menos entienda”.
Un RAG serio implica construir una base curada con leyes mexicanas, criterios, jurisprudencia, reglas administrativas, glosarios técnicos y lenguaje real de la práctica profesional mexicana.
Sin eso, la IA empieza a contestar con términos genéricos, traducidos, importados o mal aterrizados.
Ejemplo: “fiscalidad”.
En México, quien realmente trabaja temas fiscales no suele construir su lenguaje técnico desde esa palabra.
Hablamos de materia fiscal.
Derecho fiscal.
Cumplimiento fiscal.
Disposiciones fiscales.
Régimen fiscal.
Facultades de comprobación.
Actos de autoridad.
Y, sobre todo, fiscalización.
No es lo mismo fiscalidad que fiscalización.
Fiscalidad es una palabra amplia, abstracta, más cercana a una categoría académica, genérica o europeizante.
Fiscalización es revisión.
Verificación.
Inspección.
Cruce de datos.
Control.
Comprobación.
Determinación.
Actuación de autoridad.
El fisco mexicano no “hace fiscalidad”.
El fisco fiscaliza.
Fiscaliza el SAT.
Fiscaliza el IMSS.
Fiscaliza el INFONAVIT.
Fiscalizan las autoridades hacendarias locales.
Fiscalizan las autoridades cuando revisan, verifican, cruzan información, comprueban obligaciones o determinan créditos.
Por eso, si alguien te presume una infografía, una app, una plantilla, un curso, una publicación o una “herramienta de IA especializada” y su lenguaje base habla de “fiscalidad” como si ese fuera el término natural para México, cuidado.
No necesariamente significa que todo sea falso.
Pero sí significa que no hay garantía de que el contenido esté bien localizado al contexto jurídico mexicano.
Y si no cuidaron eso en la vitrina pública, donde deberían revisar cada palabra, imagina lo que puede pasar dentro de la herramienta.
La IA sin RAG serio no elimina errores.
Los automatiza.
La IA sin glosario mexicano no genera criterio.
Genera respuestas bonitas con sesgo.
Lo comparto porque ya me pasó.
Justo por eso lo denuncio.
En temas fiscales, laborales, corporativos, de nómina o de seguridad social, no basta con decir “usa IA”.
Si no distingue entre fiscalidad y fiscalización, no me estás vendiendo especialización.
Me estás vendiendo automatización con maquillaje técnico.
Porque una cosa es usar inteligencia artificial.
Y otra muy distinta es dejar que la inteligencia artificial escriba como si conociera México, mientras el supuesto experto solo le pone logo, precio y botón de compra.
Pero bueno…
Si algún día el fisco mexicano empieza a “hacer fiscalidad”, entonces hablamos.
Mientras tanto, en México, el fisco fiscaliza.
Y quien no entienda esa diferencia, mejor que primero fiscalice su propio RAG.