27/12/2025
Cuesta… y mucho.
Cuesta soltar lo que alguna vez fue hogar, cuesta dejar atrás lo que prometía felicidad, cuesta caminar cuando el corazón va herido y el alma cansada. Cuesta porque no es fácil renunciar a lo conocido, ni cerrar puertas que una vez oramos para que se abrieran. Cuesta porque el dolor no se borra de un día para otro y porque las lágrimas también forman parte del proceso.
Pero aun así, estoy dispuesta.
Dispuesta a confiar cuando el miedo grita, a obedecer cuando no entiendo, a seguir creyendo aunque el camino se vea oscuro. Dispuesta a dejar en las manos de Dios lo que ya no puedo cargar sola. Dispuesta a sanar, aunque duela; a crecer, aunque incomode; a cambiar, aunque signifique empezar de nuevo.
Hoy decido avanzar con la cruz en el pecho y la fe en el alma. ✝️
No porque sea fuerte, sino porque Dios lo es. No porque no duela, sino porque sé que Él transforma el dolor en propósito. Cada paso que doy es una oración silenciosa, cada lágrima es una semilla de esperanza, y cada renuncia es una declaración de fe.
🔥 NO VUELVO ATRÁS 🔥
No regreso a lo que me rompió, no vuelvo a donde me perdí, no me conformo con menos de lo que Dios prometió para mí. El pasado ya no define mi futuro y el miedo ya no gobierna mis decisiones. Hoy camino con valentía, aunque tiemble, porque sé que el cielo pelea por mí.
Si cuesta… que cueste.
Pero que nunca me falte la fe, ni la convicción de que Dios está conmigo. ❤️🔥