28/11/2025
La nulidad de juicio concluido es la acción legal extraordinaria que busca dejar sin efectos una sentencia definitiva (que ha alcanzado el estado de cosa juzgada) debido a vicios graves o fraude procesal que afectaron el debido proceso.
Esta figura se utiliza para impugnar un juicio que, en apariencia, es válido y ha finalizado, pero que en realidad está viciado desde su origen por actuaciones dolosas o fraudulentas, como la colusión entre las partes, o la afectación del derecho a una audiencia justa y a la defensa.
El principio general es que las sentencias ejecutoriadas (concluidas) son inmutables; sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México ha reconocido la posibilidad de reabrir estos juicios cuando se demuestra que el proceso fue fraudulento, con el fin de proteger el derecho fundamental a un debido proceso y a la justicia sustantiva. Las causales que pueden dar lugar a la nulidad de un juicio concluido suelen estar relacionadas con la privación del derecho de defensa o la integridad del proceso, incluyendo:
Fraude Procesal: Actuaciones realizadas con dolo o mala fe por una o ambas partes, o incluso por el juez, para obtener un beneficio indebido (ej. simulación de actos, ocultación de información crucial).
Violaciones al Debido Proceso: Afectaciones graves, como no haber sido notificado correctamente de la demanda, impidiendo la oportunidad de ser oído y defenderse en el juicio original.
Por lo que dicha accion es constitucional.