30/11/2025
¿Cómo reivindicar la profesión del abogado? ¿Qué sería necesario implementar, cambiar o imponer?
Comenzando por adoptar nosotros las cualidades que los jurisconsultos y magister iuris, a lo largo del tiempo han ido detectando que perfeccionan el actuar de los juristas. Además de ser críticos para con nosotros y las personas que han elegido esta profesión tan apasionante y digna. Dicha crítica debe ser constructiva, determinante de carácter, profunda, que tenga como fin eliminar aquellas prácticas o actitudes que deshonran tan benevolente profesión.
“El oficio de los abogados es muy provechoso para ser mejor librados los pleitos y más en cierto cuando ellos son buenos y andan en ello lealmente, porque ellos aperciben a los jueces y les dan camino para librar más pronto los pleitos, por ellos tuvieron por bien los sabios antiguos que hicieron las leyes, que ellos pudiesen razonar por otro, y mostrar, tanto demandando como defendiendo los pleitos, en juicio de manera que los dueños de ellos por mengua de saber razonar o por miedo o por vergüenza o por no estar hechos a los pleitos, no perdiesen su derecho.” Basado en lo que menciona el fragmento de la tercera partida de las escritas por Alfonso X, no cualquier persona puede ostentar el título de abogado, por ser una profesión que requiere de conocimientos y cualidad únicas, por lo cual se hace necesaria la regulación de su otorgamiento, comenzando por la regulación de la gran cantidad de escuelas “patito” o como dijera de una manera sarcástica un catedrático de nuestra facultad de Derecho escuelas “pata de patito”, lo cual se deberá hacer a través de la revisión de los planes de estudios, y para no ir tan lejos, en nuestra propia alma mater existen varias materias que deben, a la brevedad posible, ser cambiadas por aquellas que en realidad nos doten como estudiantes, de herramientas tanto jurídicas como éticas y morales para lograr en verdad ser estudiantes de Derecho y no de leyes.
¿Qué debemos cambiar?
La absurda idea de que para ser exitoso como abogado debemos ganar todos los casos que se nos presenten, aun cuando se trate de defender causas injustas, pasando por quien o lo que se nos interponga en el camino, aplicando el principio maquiavélico de que el fin justifica los medios, cuando la palabra “justificar” significa hacer justo aquello que no lo es. Además, el éxito no se mide por el poder político o económico que se posea.
Esto implica un cambio de conciencia donde lo que busquemos no sea el bienestar económico personal sino el bien común, del cual todos nos beneficiemos de una u otra forma.
¿Qué debemos imponer?
Estoy en desacuerdo con la imposición de leyes o normas, ya que como dice Cornelio Tácito "Cuánto más corrupto es el estado, más leyes tiene”.
Lo que sería prudente adoptar en las universidades y facultades de Derecho, es cátedras que inculquen principios como respeto, lealtad, responsabilidad, honestidad, etc. en todo lo largo de la carrera, materias a fines de formar a los futuros abogados, jurisconsultos, maestros y jueces, cualidades como las que describen los Doctores Burgoa y Campillo, bases esenciales para un cambio radical en la forma de pensar de los seres humanos.
Aunque es un sueño bastante difícil de concretarse, pero no imposible, nos hacen falta personas como el Dr. José Campillo, que tengan la valentía de proponer estos cambios que son tan necesarios y urgentes, cuando en nuestra realidad una persona con principios es tomada como un im***il, que no sabe aprovechar los beneficios materiales que la corrupción otorga.
Ahora bien, a mayor cargo corresponde una mayor responsabilidad, y esta es una de las cualidades éticas que debe poseer un jurista, por lo que se hace oportuno que también a los servidores públicos, aun cuando no gozan de una libertad plena estando sujetos a un salario, sean constantemente capacitados u orientados en esta materia, porque en los juzgados no solo hay jueces, sino también una gran cantidad de personas que deben guiarse por estos principios para lograr la justa administración de Justicia. Pero no solo dentro del poder judicial se pueden encontrar a profesionales del Derecho, existen, aunque pocos, dentro de los poderes ejecutivo y judicial, donde se hace necesario el aspecto ético para lograr el fin de todo: el bien común.
“La libertad es hermosa y
pelear por lo que uno cree le da sentido a la vida...”
Elliot Quiroz.