25/01/2026
En el año 1968 sucedió un debate suscitado entre Ignacio Burgoa Orihuela y Santiago Oñate, este debate no fue como hoy en redes sociales, sino en las páginas del Excélsior (por supuesto estas no existían, pero es similar a lo que hoy pasa).
Y todo comenzó por una crítica al amparo ...
Santiago Oñate publicó el martes 25 de junio de 1968. PAG. 7ª en Excélsior la columna de nombre "Chauvinismo Jurídico" EL AMPARO “MEXICANO” POR SANTIAGO OÑATE.
En el refiere entre otras cosas que Antonio Caso decía que México era el país del mito y del mitote y que nada probaba mejor ese dicho que unas personas organizaron un foro en defensa del amparo y aquí reproduzco textual "Se le ha convertido en mito y los autores de la hazaña se han organizado en liga o Asociación Defensora del Amparo y periódicamente organizan mitotes para defender el amparo de imaginarios enemigos. De paso aprovechan los organizadores la ocasión para elogiarse mutua, recíproca y desmesuradamente.
Continúa Oñate; el amparo es visto como algo eminentemente mexicano.
"Este mito del amparo consiste en sostener que este juicio es una institución puramente mexicana y que no hay que recurrir, para su estudio a la teoría general del derecho procesal civil, ni a las doctrinas de los procesalistas italianos y alemanes".
Señalaba Oñate "Este concepto nacionalista de la ciencia y de la cultura está ya descartado en las universidades de otros países, pero, por lo visto, aquí sigue prosperando. No hay en la cultura murallas chinas, ni existen para el pensamiento y para la ciencia las creaciones exclusivas."
Oñate señala que "El amparo mexicano no fue fruto de la generación espontánea, ni surgió de la cabeza de ningún Júpiter vestido de charro." y que el amparo abrevó de muchas instituciones extranjeras a fin de ser instituido en México.
Entre otros del control anglosajón divulgado de Tocqueville, del amparo Aragonés, el interdicto homo libero exhibiendo del derecho eclesiástico, el amparo de posesión del derecho civil.
Dice Oñate, al fin de cuentas el amparo no es más que un medio para salvaguardar garantías y por tanto debe de estar regido por la Teoría General del del Proceso, al fin de cuentas todos los conceptos del amparo son de la TGP, "interés, parte, recurso, legitimación, acción, sentencia, caducidad, instancia, y tantas otras y se tendrá que convenir en que el amparo es un capítulo del derecho procesal y está vinculado a la doctrina del proceso, cuyos mejores exponentes son los autores alemanes e italianos. Menciona Oñate que Lozano, Vallarta, Moreno Cora, Rabasa escribieron sus obras en épocas en que el derecho procesal aún no adquiría madurez científica., por eso no encuadraron el amparo en esta disciplina.
Menciona "hoy (1968) no podemos enseñar el amparo como hace 50 años, sin entender los principios del derecho procesal, y que, el amparo privado de rigor científico queda reducido a una receta de cocina.
Remata Oñate diciendo que el amparo debía de estudiar mucho el derecho procesal y que esto implicaba un arduo trabajo, pero que era más fácil organizar mitotes y gritar ¡viva México¡
El martes 2 de julio de 1968 en la página 6 del heraldo de México Ignacio Burgoa publicó "SANTIAGO OÑATE MENOSPRECIA A DON EMILIO RABASA “AMARGUISMO” JURÍDICO EL AMPARO “EXTRANJERIZADO” una respuesta a Santiago Oñate.
Escribió Burgoa "considero que el chauvinismo que atribuyes a todos los que hemos sostenido la mexicanidad del amparo, te impide descender del “elevado sitial” en que tú mismo te has colocado como pretendido “pontífice” del derecho, haciendo gala de satírico infautado."
Burgoa cuestiona a Oñate y le "invita " a escribir un libro en el cual señale cómo debe regirse el amparo. "proclamas la idea de que la doctrina de derecho procesal “debe regir” el amparo y que éste “debe reestructurarse” según las reglas de la dogmática."
"He aquí una brillante oportunidad que se te presenta y que no debes desaprovechar, para que realices el anhelo que constantemente has abrigado y que aún no logras: escribir un libro de derecho y en especial sobre el juicio de amparo". Eso le dice Burgoa a Oñate
Burgoa le dice a Oñate que él dará luz a los amparistas mexicanos y que con su obra con influencia de alemanes e italianos fácilmente podría colocar su busto en la SCJN y quitar a Vallarta y Otero Vallarta, Otero y Rejón... al final le desea que no se indigeste con tanta doctrina extranjera para su obra en la que regirá al amparo como él desea.
Santiago Oñate contestaría en las páginas de el heraldo de México, el viernes 5 de julio de 1968 en la página 6 y titularía así su respuesta "RESPETO A RABASA, PERO CIERTOS “AMPARISTAS” ME DAN RISA…"
En la primera columna de Oñate no se refirió a nadie en particular, pero seguramente ese evento del amparo Burgoa iba como organizador o invitado, la respuesta de Burgoa fue directa y más subida de tono por lo que la esta vez Oñate también haría lo mismo.
Mi querido Nachito: Dicen los rancheros que la bestia repara cuando le tocan la matadura, y yo creo que, sin quererlo, te he dado en la matadura, porque los respingos que das en tu artículo me indican que, quizá sin proponérmelo, hice un retrato hablado tuyo". ¡Que le vamos a hacer si tu solo te pones el s**o!
(EL HERALDO DE MÉXICO. - JULIO 2, 1968).
Así comenzaba Oñate la respuesta a Burgoa, haciendo gala del derecho procesal menciona loque son los hechos notarios y replica:
"Es un hecho notorio lo del mito del amparo y otros hechos notorios son los mitotes, en los
que algunos abogados hasta se disfrazan con batones negros para estar más a sus anchas".
Continúa Oñate y recuerdo un suceso.
Recuerdo que en uno de estos mitotes un conocido “amparista” se dio vuelo adulando –“lambisconeando” decimos en México- a un ex – presidente de la República. ¿qué ya no te acuerdas, Nachito, ¿de la función en el paraninfo de la Universidad?
Lo que yo dije en mi artículo del Excelsior es muy sencillo, y ya hay juristas jóvenes que lo están haciendo: encuadrar el amparo dentro del marco del Derecho Procesal y hacer que el amparo se nutra con los principios del Derecho Procesal y se beneficie de la ciencia Procesal
"Esto no es nada del otro mundo, pero parece ser que espanta a algunos que quieren que el amparo se quede en discursos chirles y soflamas patrioteras".
Ante el ataque de amargado por no haber escrito un libro, Oñate vuelve a hacer un embate Oñate "Eso de autonombrarse defensor de Rabasa, Vallarta, Mejía, Moreno Cora y demás personajes ilustres, inclusive los señores ministros de la Suprema Corte, cuando nadie los ha atacado, pone de bulto un complejo sumergido... ¿qué no será el de mitotero?"
Continúa Oñate y trae el tema del libro de amparo y para responder toma de ejemplo la corrida de toros "Me retas para que yo escriba un libro de amparo y me tildas de amargado porque no lo he escrito."
Responde Oñate : "El reto me trae a la memoria cierto torero maleta que, cuando lo abucheaban, desafiaba a los espectadores a que lidiaran el toro".
Sigue Oñate " No, Nachito, yo no estoy obligado a torear. ¡Yo compré entrada y el boleto me da derecho a presenciar la función del circo y a criticar a los payasos maletas...aunque se enojen!"
Respecto a escribir un libro de amparo la respuesta de Oñate es que le falta mucho por estudiar y aprender para escribirlo y que deja la docencia a aquellos que tienen prisa de enseñar hoy (1968) lo que mal aprendieron la víspera.
Dice Oñate a Burgoa no escribo porque me aterra el espectáculo de ciertos libros –conste que no dije mamotretos- en que el autor, haciendo gala de neologismos de su propia cosecha, da de coces a Nebrija y hace un pisto manchego difuso, profuso y confuso...
con retacería literaria, textos legales y sentencias de los tribunales. Antes de engendrar un monstruo de esos prefiero quedar inédito.
El remate de Oñate a la dispuesta cierra haciendo alusión a que el libro de Amparo de Ignacio Burgoa está en oferta y que la respuesta a la crítica de Oñate está encaminada a elevar la sventas del mismo, lo hace de la siguiente manera:
Tengo entendido que tu libro de amparo esta de “oferta” en casa de los Porrúa; supongo que esto de publicar inserciones pagadas en los periódicos (Excelsior 19 de Junio de 1968) y las polémicas que inicias, son parte de una “campaña” o “promoción” para vender el libro demarras, no te crítico. Sé lo que son los apuros económicos y me doy cuenta de que la necesidad tiene “cara de hereje”.
Desgraciadamente, pertenezco a un colegio profesional que prohíbe a sus miembros hacerse publicidad o ayudar a otro colega a hacerse propaganda.
Es contrario a las normas éticas y no quiero violarlas. Por esta razón no volveré a contestarte, y te dejo solo con tu “promoción”. Ahí termina la respuesta, firma como " tu seguro servidor que sabe lo que vales, Santiago Oñate.
Ahí quedó el diferendo entre estos dos abogados mexicanos a partir de la crítica al Juicio de Amparo