20/07/2026
De Nicolás Maquiavelo, y mientras avanzaba entre sus capítulos fue imposible no relacionar muchas de sus ideas con la política que vivimos actualmente en México y, especialmente, en Cozumel.
(Para el que le gusta leer) 🚲🛡️⚔️😉
Hace algunos días volví a leer El príncipe, de Nicolás Maquiavelo, y mientras avanzaba entre sus capítulos fue imposible no relacionar muchas de sus ideas con la política que vivimos actualmente en México y, especialmente, en Cozumel.
Aunque esta obra fue escrita hace más de quinientos años, resulta sorprendente comprobar que muchas de sus reflexiones sobre el poder, las alianzas, la ambición, la fortuna, la lealtad y la forma de conservar un gobierno siguen teniendo plena vigencia.
Al observar nuestra realidad local, surgen preguntas que difícilmente podemos ignorar: ¿por qué cada administración promete un cambio verdadero, pero termina dejando nuevas deudas? ¿Por qué los partidos cambian de colores, candidatos y discursos, mientras persisten muchos de los mismos problemas? ¿Quiénes toman realmente las decisiones en Cozumel: los ciudadanos, los partidos, los grupos políticos, los intereses empresariales o las dirigencias estatales?
También resulta preocupante que, al concluir cada trienio o sexenio, las autoridades señalen que recibieron un gobierno endeudado, con problemas heredados y recursos insuficientes. Sin embargo, al terminar su propia administración, la situación financiera no siempre mejora y, en algunos casos, las obligaciones públicas aumentan. La deuda se convierte así en una herencia que pasa de gobierno en gobierno, mientras la ciudadanía continúa esperando mejores calles, seguridad, servicios públicos, transparencia y oportunidades.
No se trata de afirmar que toda deuda sea ilegal ni que toda persona que participa en política actúe de manera corrupta. Tampoco se pretende condenar a alguien sin pruebas. Lo que se busca es abrir una reflexión seria sobre la manera en que se conquista, se ejerce y se conserva el poder en nuestra isla.
Cozumel es un municipio pequeño en territorio, pero enorme en importancia turística, económica, ambiental y estratégica. Aquí casi todos conocemos a quienes gobiernan, a quienes aspiran a gobernar y a los grupos que los acompañan. Por eso, la política no puede observarse solamente desde las campañas, los espectaculares, las fotografías o las redes sociales. Debe analizarse desde los resultados, las decisiones financieras, las alianzas, los contratos, la deuda, la calidad de los servicios y la relación que cada gobierno mantiene con la sociedad.
Rumbo a las elecciones de 2027, comenzarán a aparecer nombres, aspiraciones, encuestas, recorridos, discursos y promesas. Algunos buscarán presentarse como continuidad; otros, como oposición; otros más intentarán convencer a la ciudadanía de que representan algo nuevo. Pero antes de preguntarnos quién tiene mayores posibilidades de ganar, deberíamos plantearnos una pregunta mucho más importante:
¿Quién tiene realmente la capacidad, la preparación y la integridad necesarias para gobernar Cozumel sin utilizar el poder como patrimonio personal, sin hipotecar el futuro del municipio y sin olvidar a la ciudadanía después de la elección?
A partir de esta inquietud nace EL PRÍNCIPE DE LA ISLA: una reflexión política y filosófica inspirada en Maquiavelo, pero aplicada a nuestra realidad nacional, peninsular, estatal y municipal.
No pretende convertirse en propaganda a favor o en contra de un partido. Tampoco busca imponer una candidatura. Su propósito es analizar el poder tal como funciona, descubrir las fuerzas que se mueven detrás de los discursos y recordar que gobernar no significa únicamente ganar elecciones.
Porque en una isla como Cozumel, el verdadero gobernante no debería ser quien mejor domine la campaña, quien tenga más recursos o quien reciba el respaldo del grupo político más poderoso.
El verdadero gobernante debería ser quien, al concluir su mandato, pueda entregar una isla mejor administrada, menos endeudada, más transparente, más segura y con mayores oportunidades que aquella que recibió.
EL PRÍNCIPE DE LA ISLA
Poder, deuda, corrupción, virtud y sucesión política en Cozumel rumbo a 2027
La pregunta maquiavélica no sería únicamente:
¿Quién ganará Cozumel en 2027?
La verdadera pregunta sería:
¿Quién puede conquistar el gobierno municipal, conservarlo sin destruir la hacienda pública y convertir el poder electoral en autoridad legítima?
Ganar una elección es apenas adquirir el principado. Gobernar bien implica conservarlo sin empobrecer al pueblo, sin hipotecar el futuro y sin depender por completo de fuerzas exteriores.
Cozumel reúne las condiciones de un pequeño principado político:
1) territorio insular y relativamente delimitado;
2) población que comparte problemas muy concretos;
3) economía altamente dependiente del turismo y los cruceros;
4) grupos empresariales, sindicales, burocráticos y partidistas que se conocen entre sí;
5) fuerte influencia del Gobierno estatal y federal;
6) recursos públicos limitados frente a grandes necesidades;
7) memoria histórica de familias, grupos y administraciones anteriores.
En una comunidad insular, el poder político es más visible. Las decisiones, relaciones, conflictos y contradicciones circulan rápidamente. Por eso, en Cozumel no basta controlar una estructura partidista: se necesita conservar una reputación social cotidiana.
Fortuna y virtud en la política cozumeleña
Para Maquiavelo, la política depende de dos grandes fuerzas:
Fortuna
Es todo aquello que el gobernante no controla completamente:
1) la popularidad nacional de un partido;
2) quién sea candidato a la gubernatura;
3) las alianzas Morena–PVEM–PT;
4) una crisis económica;
5) el comportamiento del turismo;
6) huracanes;
7) sargazo;
8) inseguridad;
9) conflictos internos de los partidos;
10) decisiones tomadas desde Chetumal o Ciudad de México.
11) Virtù
No significa virtud moral en sentido cristiano. Es capacidad política:
1) anticiparse;
2) construir alianzas;
3) conocer el territorio;
4) escoger colaboradores;
5) administrar recursos;
6) comunicar;
7) decidir en situaciones difíciles;
no depender exclusivamente de la imagen de otro gobernante.
La mayoría de los aspirantes puede beneficiarse de la fortuna. Pocos demostrarán auténtica virtud.
Un candidato puede recibir una candidatura por cuota, encuesta o negociación estatal. Pero si no conoce la administración municipal, la deuda, los servicios públicos y la sociedad de Cozumel, será “en términos maquiavélicos” un príncipe elevado por armas ajenas.
COZUMEL COMO “PRINCIPADO ADQUIRIDO CON ARMAS AJENAS”
Maquiavelo advertía que quienes alcanzan el poder gracias a fuerzas ajenas llegan fácilmente, pero difícilmente se sostienen.
Traducido a Cozumel, las armas ajenas serían:
1) la marca nacional del partido;
2) la popularidad presidencial;
3) el respaldo de la gobernadora;
4) programas sociales federales;
5) operadores enviados desde el continente;
6) estructuras sindicales;
7) acuerdos entre dirigencias partidistas;
8) campañas financiadas y diseñadas fuera de la isla.
Un candidato puede triunfar arrastrado por una ola nacional. No obstante, una vez en el Ayuntamiento debe enfrentar problemas que no se resuelven con propaganda:
1) recolección de basura;
2) calles y drenaje;
3) alumbrado;
4) seguridad;
5) movilidad;
6) vivienda;
7) agua;
8) protección ambiental;
9) servicios turísticos;
10) transparencia;
11) pensiones;
12) nómina;
13) deuda pública.
El gobernante que atribuye todos sus aciertos al movimiento nacional y todos sus problemas a administraciones anteriores corre un riesgo: parecer fuerte durante la campaña, pero débil al gobernar.
1) La deuda como forma de dominación política
2) Este es el punto filosófico más profundo.
3) La deuda pública no es solamente una cifra contable. Es una relación de poder entre generaciones.
Cuando una administración contrata obligaciones que deberán pagar las siguientes, ejerce poder no solamente sobre sus contemporáneos, sino también sobre ciudadanos que todavía no votan o incluso no han nacido.
Un gobierno endeudado pierde libertad política porque una parte de sus ingresos futuros ya tiene destino. El gobernante posterior administra menos recursos libres y más compromisos heredados.
Según un reporte difundido en abril de 2026, Cozumel registraba una deuda aproximada de 421.6 millones de pesos, tomando como referencia el último trimestre de 2025 y una población cercana a 95 mil habitantes. La nota atribuye al presidente municipal José Luis Chacón la afirmación de que las obligaciones proceden de distintas administraciones y reestructuraciones anteriores.
1) Esa cifra equivale aproximadamente a:
2) $4,438 pesos por habitante;
3) alrededor del 39.3 % del presupuesto municipal aprobado para 2026.
El Ayuntamiento informó que el Presupuesto de Egresos 2026 asciende a 1,073 millones de pesos y que contempla planeación de inversión y deuda municipal.
Esto no significa que toda la deuda sea ilegal, inútil o producto de corrupción. Para sostenerlo se requerirían contratos, cuentas públicas, auditorías, destino de los créditos y procedimientos de responsabilidad.
Pero sí permite formular una crítica filosófica:
Un gobierno que financia su popularidad presente con obligaciones futuras puede ser electoralmente generoso y políticamente irresponsable.
En términos maquiavélicos, la deuda puede utilizarse para comprar tranquilidad inmediata: obra visible, nómina, contratos o gasto político. Sin embargo, esa tranquilidad se paga posteriormente mediante menor inversión, más impuestos, servicios deficientes o nuevas reestructuraciones.
La deuda se vuelve un círculo:
el gobierno anterior culpa al anterior, el gobierno actual administra la obligación y el siguiente promete resolverla mediante otra reorganización financiera.
Cuando todos heredan la deuda, pero nadie reconstruye documentalmente sus causas, la responsabilidad política se disuelve.
CORRUPCIÓN, DESVÍO Y ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO
1) Debe diferenciarse jurídicamente entre:
2) mala administración;
3) gasto ineficiente;
4) endeudamiento inconveniente;
5) faltas administrativas;
6) desvío de recursos;
7) peculado, cohecho o enriquecimiento ilícito.
No toda mala política constituye delito. Tampoco puede acusarse personalmente a alguien de enriquecimiento ilícito sin declaraciones patrimoniales, evolución patrimonial, auditorías, investigaciones y resoluciones competentes.
Pero el problema político va más allá de las condenas penales.
Maquiavelo diría que un gobernante pierde el Estado cuando se vuelve odioso y despreciable. En la democracia municipal, esto sucede cuando la ciudadanía percibe que:
1) los funcionarios prosperan mientras los servicios empeoran;
2) la obra pública cuesta más de lo que aparenta;
3) los contratos se concentran;
4) los familiares y aliados reciben posiciones;
5) la deuda permanece, aunque cambien los partidos;
6) la transparencia existe formalmente, pero no permite comprender el gasto.
El enriquecimiento político no siempre consiste únicamente en dinero. También puede presentarse como:
1) control de candidaturas;
2) empleos para el grupo;
3) contratos para aliados;
4) construcción de clientelas;
5) utilización de programas como propaganda;
6) conversión del Ayuntamiento en estructura electoral.
La filosofía republicana llamaría a esto apropiación privada de lo público.
LOS PARTIDOS RUMBO A 2027
1. Morena
José Luis Chacón Méndez asumió la Presidencia Municipal para el periodo 2024/2027 como integrante de Morena.
La gran ventaja de Morena es su conexión con los gobiernos federal y estatal, su estructura territorial y la fuerza de su identidad política.
Su mayor riesgo no es necesariamente la oposición. Es la sucesión interna.
MAQUIAVELO ADVERTIRÍA que un príncipe nuevo debe cuidar a quienes lo ayudaron a ascender, porque éstos creen merecer recompensas. En Morena, PVEM y PT podrían surgir tensiones por:
1) género de la candidatura;
2) encuesta;
3) reelección o sucesión;
4) cuotas entre aliados;
5) candidatura municipal vinculada a la candidatura a gobernador;
6) incorporación de antiguos cuadros de otros partidos.
El dilema de Morena será decidir entre:
1) continuidad administrativa;
2) candidatura con arraigo;
3) candidatura disciplinada al grupo estatal;
4) perfil ciudadano;
5) reparto con un aliado.
HIPÓTESIS MAQUIAVÉLICA: MORENA conservará ventaja mientras mantenga unidad. Una ruptura interna podría convertir su abundancia de liderazgos en debilidad.
2. Partido Verde Ecologista de México
El PVEM debe analizarse no sólo como partido ambientalista, sino como fuerza de negociación dentro de una coalición gobernante.
Su dirigente estatal, Renán Sánchez Tajonar, es originario de Cozumel y posee presencia política estatal. Esto no significa que sea candidato municipal, pero sí convierte al Verde en actor particularmente relevante en cualquier negociación relacionada con la isla.
Su virtud política es la flexibilidad y capacidad de negociación. Su riesgo es que la ciudadanía lo perciba únicamente como una organización que busca cuotas dentro de alianzas mayores.
En Cozumel tendría que demostrar congruencia entre su nombre y problemas concretos:
1) protección de arrecifes;
2) capacidad de carga turística;
3) manejo de residuos;
4) aguas residuales;
5) crecimiento urbano;
6) conservación de costas;
7) movilidad sustentable.
PREGUNTA MAQUIAVÉLICA:
¿QUIERE GOBERNAR COZUMEL O ÚNICAMENTE PARTICIPAR EN LA DISTRIBUCIÓN DEL PODER?
3. Partido del Trabajo
El PT puede conservar influencia mediante su alianza con Morena, aunque su fuerza autónoma municipal podría ser menor que la del bloque completo.
Su dilema es clásico: permanecer bajo la protección de un aliado fuerte o construir identidad propia.
MAQUIAVELO observaría que un pequeño príncipe aliado con uno mucho más poderoso corre el riesgo de conservar cargos, pero perder personalidad.
El PT tendría que presentar:
1) cuadros propios reconocibles;
2) agenda laboral;
3) defensa de trabajadores turísticos;
4) propuestas sobre vivienda, salarios y costo de vida;
5) posición clara frente a la deuda.
Sin ello, su papel podría reducirse a respaldar la candidatura que surja de la coalición.
4. Partido Acción Nacional
El PAN tiene la posibilidad de presentarse como contrapeso institucional, fiscalizador y defensor de gobiernos con límites.
En 2026 su dirigencia nacional anunció que emplearía encuestas abiertas a ciudadanos para seleccionar perfiles rumbo a 2027.
Su problema en Cozumel no consiste solamente en encontrar candidato. Necesita reconstruir una razón para ser votado.
No le bastaría decir “no somos Morena”. Tendría que demostrar:
1) capacidad técnica;
2) independencia frente a antiguos grupos;
3) fiscalización de la deuda;
4) propuesta de seguridad;
5) simplificación administrativa;
6) defensa de pequeños empresarios;
7) transparencia contractual.
RIESGO MAQUIAVÉLICO: escoger un candidato conocido, pero sin estructura, o un candidato de estructura sin credibilidad social.
5. Partido Revolucionario Institucional
El PRI renovó en junio de 2026 su dirigencia municipal: Noé Joany Ascencio Cruz asumió la presidencia del comité y Josefina Alejandra Cerón Grajales la Secretaría General. La reorganización fue presentada expresamente como parte de la preparación para 2027.
El PRI conserva memoria territorial, relaciones históricas y cuadros con experiencia administrativa. Pero también carga con el desgaste de gobiernos anteriores.
En términos de Maquiavelo, el PRI es un antiguo príncipe que perdió el Estado. Para regresar no puede limitarse a recordar su antiguo dominio.
Necesita demostrar:
1) ruptura con prácticas anteriores;
2) renovación real y no simulada;
3) explicación documentada de decisiones financieras de gobiernos pasados;
4) candidato que no represente solamente nostalgia;
5) capacidad para formar oposición sin diluirse.
Su contradicción es profunda: necesita utilizar su experiencia sin quedar prisionero de su pasado.
6. Movimiento Ciudadano
Movimiento Ciudadano ha señalado públicamente que considera a Cozumel uno de los municipios donde podría competir seriamente en 2027. No obstante, su dirigencia estatal también indicó que la candidatura se definiría según trabajo territorial y preferencias ciudadanas; hasta ahora no existe un nombre oficialmente consolidado para la alcaldía.
MC puede atraer:
1) voto joven;
2) ciudadanos cansados de Morena y de los partidos tradicionales;
3) sectores empresariales;
4) electores sin identidad partidista;
5) perfiles que no encuentren espacio en otros partidos.
Su riesgo es convertirse en refugio de políticos desplazados, sin crear una organización verdaderamente nueva.
MAQUIAVELO PREGUNTARÍA:
¿MOVIMIENTO CIUDADANO POSEE EJÉRCITO PROPIO O SOLAMENTE RECIBE MERCENARIOS PROVENIENTES DE OTROS PARTIDOS?
Por “ejército propio” debe entenderse estructura social, militancia, representantes de casilla, agenda municipal y liderazgos comunitarios.
7. Partidos locales y candidaturas emergentes
Las fuerzas locales o de menor votación pueden no conquistar por sí mismas el Ayuntamiento, pero pueden:
1) dividir votos;
2) negociar regidurías;
3) respaldar candidaturas comunes;
4) alterar el margen entre primero y segundo lugar;
5) representar causas específicas.
En una elección cerrada, una fuerza pequeña puede tener gran valor estratégico.
Pero ese valor electoral no debe confundirse con legitimidad. Un partido que sólo aparece para negociar posiciones actúa como compañía de mercenarios: útil durante la batalla y prescindible después.
LOS POSIBLES TIPOS DE CANDIDATO
Más que afirmar nombres sin respaldo suficiente, hoy pueden identificarse seis clases de aspirantes:
1) El continuador
2) Promete conservar programas y cercanía con los gobiernos estatal y federal.
Ventaja: estructura y recursos políticos.
Riesgo: heredar también desgaste, errores y conflictos.
El heredero partidista
Pertenece al grupo dominante y espera la candidatura por disciplina, antigüedad o cuota.
Ventaja: conoce la estructura.
Riesgo: confundir lealtad al grupo con aceptación ciudadana.
El empresario o ciudadano externo
Se presenta como administrador eficiente y ajeno a los vicios partidistas.
Ventaja: imagen de independencia.
Riesgo: desconocimiento del gobierno, conflictos de interés y dependencia de operadores tradicionales.
El opositor histórico
Tiene trayectoria y reconocimiento partidista.
Ventaja: experiencia y voto duro.
Riesgo: representar el regreso del pasado más que una alternativa futura.
El joven de redes sociales
Domina la comunicación digital y puede construir entusiasmo.
Ventaja: conecta con nuevos electores.
Riesgo: confundir alcance, seguidores y videos con capacidad de gobierno.
El candidato transferido
Abandona un partido y aparece en otro porque no obtuvo candidatura.
Ventaja: puede llevar parte de su estructura.
Riesgo: demostrar que su convicción principal es obtener el cargo.
LA VERDADERA BATALLA NO SERÁ ENTRE PARTIDOS
La elección de 2027 podría presentarse públicamente como:
1) Morena contra oposición;
2) continuidad contra cambio;
3) transformación contra regreso al pasado;
4) partidos contra ciudadanía.
Pero la lucha más profunda será entre dos modelos de gobierno.
Modelo patrimonial
Considera al Ayuntamiento como premio electoral:
1) empleos para aliados;
2) contratos para grupos;
3) gasto para conservar popularidad;
4) deuda para posponer costos;
5) opacidad;
6) propaganda personal.
7) Modelo republicano
Considera al Ayuntamiento como institución temporal:
1) servicio civil profesional;
2) deuda plenamente explicada;
3) contratos abiertos;
4) indicadores verificables;
5) planeación a largo plazo;
6) límites al gobernante;
7) continuidad de proyectos útiles, aunque provengan de otro partido.
Maquiavelo estudió cómo conservar el poder. Pero Cozumel necesita ir un paso más adelante:
No basta conservar el gobierno; hay que conservar la isla.
Un gobernante puede ganar tres años de control y perder veinte años de sustentabilidad.
EL PROGRAMA MÍNIMO QUE DEBERÍA EXIGIRSE A TODOS LOS CANDIDATOS
Antes de creer promesas, cada aspirante debería responder públicamente:
1) ¿Cuál es el saldo exacto de la deuda y cuándo terminará de pagarse?
2) ¿Qué contratos originaron cada obligación?
3) ¿Cuánto se paga anualmente por capital, intereses y comisiones?
4) ¿Se compromete a no contratar nueva deuda sin consulta, dictamen técnico y beneficio demostrable?
5) ¿Publicará declaraciones patrimoniales y de intereses completas?
6) ¿Cómo elegirá al tesorero, contralor, director de obras y director de seguridad?
7) ¿Qué hará frente al crecimiento urbano y la fragilidad ambiental?
8) ¿Cómo evitará que programas sociales se conviertan en estructura electoral?
9) ¿Qué indicadores verificables cumplirá en cien días, un año y tres años?
10) ¿Aceptará auditorías ciudadanas sobre obra pública y adquisiciones?
Quien no pueda responder estas preguntas no presenta un proyecto de gobierno. Presenta únicamente una campaña.
CONCLUSIÓN FILOSÓFICA
La tragedia de muchos municipios mexicanos es que cambian los gobernantes, pero no cambia la lógica del poder.
Cada administración promete comenzar una nueva historia, pero hereda deuda, conserva redes, incorpora antiguos operadores y prepara su propia sucesión.
MAQUIAVELO enseñó que los hombres suelen cambiar de gobernante creyendo que mejorarán y después descubren que el nuevo poder reproduce los defectos del anterior.
Para Cozumel, la lección debería ser distinta:
EL BUEN GOBERNANTE NO ES QUIEN CONQUISTA EL AYUNTAMIENTO, SINO QUIEN DEVUELVE A LA CIUDADANÍA UNA INSTITUCIÓN MÁS LIBRE, SOLVENTE Y TRANSPARENTE DE LA QUE RECIBIÓ.
La verdadera grandeza política no consiste en llenar la plaza, dominar encuestas o aparecer junto a gobernantes poderosos. Consiste en poder abandonar el cargo sin dejar:
1) MÁS DEUDA;
2) FAMILIARES INCRUSTADOS;
3) CONTRATOS INEXPLICABLES;
4) OBRAS INCONCLUSAS;
5) INSTITUCIONES DEBILITADAS;
6) CIUDADANOS MÁS DEPENDIENTES.