13/09/2026
Le dio raite a su amiga y le quitaron su visa
Solo era un favor: su amiga necesitaba cruzar y ella la llevó en su carro, como lo ha hecho mil veces. En la garita las bajaron a las dos, y la que salió sin visa fue la que iba manejando.
En la frontera todos conocemos una historia igual. Y les pasa sobre todo a los jóvenes, porque cruzan a cada rato y piensan que un raite no es nada.
Lo que casi nadie tiene claro: para el oficial, quien maneja responde por el carro y por todo lo que va adentro. Si tu acompañante trae algo que no declaró, papeles que no son suyos, o le dice al oficial que va a trabajar, el problema también es tuyo.
No importa que tú no supieras. Y el oficial puede cancelarte la visa ahí mismo, en ese momento, aunque tú traigas todo en regla.
Por eso, aunque suene feo, la regla en la frontera es: nadie sube a mi carro para cruzar. Aunque sea tu prima, tu compadre o tu mejor amiga. Si te da pena decir que no, hay una salida que no ofende a nadie: la persona se baja antes de la línea, cruza caminando y tú la recoges del otro lado.
Cada quien pasa con lo suyo y responde por lo suyo. Y si aun así decides llevar a alguien, pregúntale qué trae y no cruces con nadie que no conozcas de verdad.
Una visa se tarda años en conseguir y se pierde en cinco minutos.