25/11/2022
Son 4 los posibles regímenes patrimoniales que rigen al matrimonio en México (sociedad conyugal, separación de bienes, mixto y sociedad legal). De ellos, la mayoría de esposos optan por alguno de los 2 primeros. De las capitulaciones matrimoniales ni hablamos, pues es casi inutilizada esa figura en nuestra cultura.
Con mucha regularidad me preguntan que cuál régimen patrimonial es mejor. Muchos defienden la separación de bienes, pues cada quien entra y sale con su golpe si acabara el matrimonio (salvo los casos de indemnización compensatoria). Otros defienden la sociedad conyugal (mal llamada bienes mancomunados), bajo la idea de que lo que se hizo en equipo se distribuya en partes iguales (lo cual se me hace híper justo para proteger especialmente que no se abuse de la mujer).
Pero el mejor régimen que yo siempre recomiendo es el que elijan libremente los esposos por si mismos y acorde a sus intereses, sin intervención de sus familiares. Porque cuando llegan los divorcios y en su caso la liquidación de bienes, vemos regularmente los abogados en juicios que son esos mismos familiares políticos quienes incentivarán todo tipo de pleito para inducir a su pariente a pelear más y más, tengan derecho o no.
Entonces, como consejo legal yo creo que hay que planear desde el inicio todos los escenarios, antes de firmar algo. Recuerden el dicho del argot abogacil que se oye a diario en los juzgados familiares, y dice que “te casas con una y te divorcias de otra persona”. Y aplica obvio a ambos géneros.