25/09/2026
Una persona puede equivocarse sin dejar de ser persona.
La cárcel implica cumplir una sentencia, no perder la dignidad, el talento ni la posibilidad de volver a empezar.
Esta Basílica de Guadalupe fue hecha completamente a mano por una persona privada de la libertad y me la regaló en 2024. Más allá del regalo, para mí representa algo mucho más importante: el trabajo, la disciplina y las habilidades que también existen dentro de los centros penitenciarios.
Si realmente hablamos de reinserción social, tenemos que entender que algún día muchas de estas personas volverán a formar parte de nuestra sociedad.
Y para que esa reinserción funcione, no basta con castigar. También hay que dar herramientas para regresar.