01/06/2026
La voz de las familias buscadoras debe ser escuchada, no solo desde la empatía, sino también desde la acción. Su experiencia y su lucha son fundamentales para construir leyes, políticas públicas y mecanismos de búsqueda más efectivos y humanos.
Escucharles significa reconocer su dolor, pero también su conocimiento, su esfuerzo y su derecho a participar en las decisiones que les afectan. Ninguna ley sobre búsqueda, desaparición o atención a víctimas debería construirse sin la participación de quienes viven esta realidad día a día.
Acompañar a las familias buscadoras es también impulsar marcos legales más fuertes, instituciones más sensibles y acciones que garanticen verdad, justicia y no repetición. Porque escucharles no es
un acto de cortesía; es una obligación para construir un país más justo y humano.