01/10/2026
MI COMPROMISO CON LA NIÑEZ NO ES SOLO UNA PROFESIÓN, ES UNA CONVICCIÓN DE VIDA. ❤️
Hoy comparto con profunda emoción y orgullo un logro que tiene un significado muy especial en mi vida profesional y personal: he obtenido la Certificación de Competencia Laboral EC1643, otorgada por el CONOCER, en el estándar de actuación del primer contacto en el ámbito público y privado para la atención de niñas, niños y adolescentes posibles víctimas de violencia.
Gracias Centro Evaluador y de Desarrollo Profesional Vínculo Restaurativo SC Vínculo Restaurativo SC por ser extraordinarios guías, con su directora Maestra Claudia Villavicencio.
Detrás de este certificado hay años de preparación, sacrificios, desvelos, experiencias y, sobre todo, una convicción que se fortalece cada día: la infancia debe ser protegida, escuchada, respetada y amada.
Soy abogada por profesión, defensora de los derechos de la niñez por convicción y madre por uno de los regalos más extraordinarios que me ha dado la vida.
La maternidad transformó profundamente mi manera de mirar el mundo. Hoy, cuando abrazo a mis hijos, pienso también en aquellas niñas y niños que no tienen unos brazos que los protejan, que viven situaciones de violencia, que esperan ser escuchados o que se encuentran atrapados en conflictos familiares que jamás debieron convertirse en su responsabilidad.
Y es precisamente ahí donde encuentro el sentido más profundo de mi profesión.
Mi formación en Derecho Familiar, mi especialización en derechos de niñas, niños y adolescentes y mi preparación en justicia restaurativa no representan únicamente grados académicos. Son herramientas que he decidido construir para asumir, con mayor responsabilidad, la defensa de quienes necesitan una justicia verdaderamente humana.
He aprendido que no basta con conocer las leyes, ganar un juicio o conseguir una resolución judicial. La verdadera justicia comienza cuando somos capaces de reconocer el dolor de una niña o un niño, escuchar su voz y actuar sin ocasionarle nuevas heridas.
Este nuevo logro fortalece mi compromiso de contribuir a una justicia que no revictimice, que comprenda los vínculos afectivos, que reconozca las distintas formas de familia y que coloque el interés superior de la niñez en el centro de cada decisión.
Como abogada, seguiré preparándome para defender sus derechos con conocimiento, sensibilidad y ética. Como madre, seguiré trabajando por un mundo en el que ninguna niña o niño tenga que luchar para ser amado, escuchado o protegido.
Porque detrás de cada expediente hay una historia, una familia y una infancia que no puede esperar.
Hoy celebro este reconocimiento, pero también renuevo mi compromiso con todas aquellas infancias cuyas voces necesitan ser escuchadas y cuyos derechos deben ser restituidos.
Que mis hijos, cuando crezcan, sepan que su mamá no solamente luchó por darles una infancia llena de amor, sino que también dedicó parte de su vida a defender el derecho de otras niñas y niños a tenerla.
Mi gratitud a quienes han acompañado mi formación y han contribuido a fortalecer mi vocación.
Este certificado no representa la culminación de un camino, sino una responsabilidad aún mayor.
Porque las infancias no se defienden solamente con leyes. Se defienden con preparación, sensibilidad, valentía y, sobre todo, con humanidad.
Abriguemos su infancia, protejamos sus derechos y nunca olvidemos que el tiempo de las niñas y los niños es hoy. ❤️
❤️❤️SANAR, TAMBIÉN ES UN ACTO DE JUSTICIA ❤️❤️