11/02/2026
Hace 17 años dejé esta carta.
La dejé en manos de mi mamá el día que me fui a otro estado, con una maleta llena de miedo, esperanza… y con el corazón partido.
Mi hija tenía un año.
Yo me iba a probar suerte en el Poder Judicial, a perseguir un sueño que no era solo mío: era para sacar a mi familia adelante.
Hoy esta carta volvió a mis manos.
Es un pedacito de mi historia, de mis sacrificios, de las decisiones difíciles que nadie ve, pero que muchas mujeres cargamos en silencio.
Nada fue fácil.
Pero todo valió la pena.
Por amor. Por convicción. Por ellas.