05/07/2023
¿Por qué necesitamos definir los neuroderechos humanos cuanto antes?
🧠Ante la neurotecnología, ¿cómo protegeremos nuestro cerebro?
En los últimos años se ha acelerado el desarrollo de tecnologías que se conectan total o parcialmente con nuestro cerebro para ofrecer soluciones de productividad o de salud. Pero en paralelo a estos proyectos, se necesita un nuevo marco legal internacional de derechos humanos dirigidos específicamente a proteger el cerebro y su actividad.
El neurocientífico español Rafael Yuste asegura que tenemos que empezar a hablar de “neuroderechos”, un código ético para científicos implicados en neurotecnología. De partida propone el reconocimiento internacional de cinco neuroderechos básicos:
1️⃣ Identidad personal: limitar neurotecnología que altere el sentido de uno mismo.
2️⃣ Libre albedrío: preservar la capacidad de las personas para tomar decisiones libre y autónomamente, sin manipulación mediada por neurotecnologías.
3️⃣ Privacidad mental: proteger el uso de datos obtenidos durante mediciones de la actividad cerebral sin consentimiento, prohibiendo su transacción comercial.
4️⃣ Acceso igualitario: regular la aplicación de neurotecnologías para aumentar capacidades cerebrales, para que no estén al alcance de pocos y no generen desigualdades sociales.
5️⃣ Protección contra sesgos: evitar que las personas sean influenciadas o discriminadas por cualquier factor mediado por neurotecnologías.
Empieza a ser urgente definirlos porque ya existen experimentos en los que se puede controlar la actividad cerebral de roedores hasta cierto nivel. Por ejemplo, mediante implantes cerebrales en ratas se consigue que el animal “vea” cosas que en realidad no están ahí. Solo es cuestión de tiempo para que se pueda hacer algo similar con los seres humanos.
La ciencia puede ayudar a tratar problemas de salud tan importantes como el alzhéimer o la esquizofrenia. Pero el modificar ciertas terminales del cerebro también podría dar pie a que se desarrolle la tecnología de manejar la voluntad de las personas, literalmente controlando su cerebro para que hagan o digan cosas sin su consentimiento.
¿Qué opinas? ¿Deberían existir los neuroderechos?