25/09/2026
Un contrato digital puede ser perfectamente válido y, al mismo tiempo, plantear nuevos desafíos para demostrar quién estuvo realmente detrás de la operación.
Los deepfakes obligan a mirar más allá de la firma y preguntarnos qué tan sólida es toda la cadena de autenticación y evidencia.
¿Qué debería pesar más para acreditar una firma electrónica: la identidad, la biometría, la evidencia técnica o la combinación de todas? Los leemos. 👇