09/05/2026
Sobre la visita de Isabel Díaz Ayuso a México
Desde Las del Aquelarre Feminista expresamos nuestra preocupación y rechazo ante la visita a México de Isabel Díaz Ayuso, figura política que representa una agenda profundamente conservadora, clasista , de ultraderecha y contraria a múltiples avances en materia de derechos humanos, igualdad sustantiva y justicia social, especialmente contra los derechos de las mujeres y niñas.
La presencia pública y política de Ayuso no puede analizarse de forma aislada ni reducirse a un simple intercambio diplomático o académico.
Su discurso ha estado marcado por la normalización de posturas reaccionarias, ataques constantes a políticas de memoria histórica, desprecio hacia movimientos feministas y una visión económica que privilegia los intereses de élites mientras precariza las condiciones de vida de miles de mujeres, personas migrantes y sectores históricamente vulnerados.
Resulta especialmente preocupante que, en un país como México se abran espacios de legitimación a perfiles políticos que han minimizado luchas sociales y promovido alianzas ideológicas con sectores de ultraderecha europeos.
También preocupa la cercanía política y no sólo simbólica de Isabel Díaz Ayuso con actores de la derecha mexicana que han buscado construir una agenda conservadora transnacional en nuestro país.
Durante su visita fue acompañada y respaldada por Alessandra Rojo de la Vega quién descaradamente se ha colgado la bandera del feminismo cuando sus prácticas muestran claramente lo contrario.
Su visita esta vinculada a discursos revisionistas sobre la colonización, entre ellos el músico Nacho Cano y el escritor Juan Miguel Zunzunegui, quienes participaron en actos de exaltación del “mestizaje” y de la figura de Hernán Cortés.
La exaltación de la figura de Hernán Cortés no puede entenderse como un gesto “cultural” o anecdótico. Significa romantizar un proceso histórico marcado por la violencia, el sometimiento, las violaciones, la esclavización y el exterminio de pueblos indígenas enteros.
La colonización española no representó un “encuentro armonioso”, sino la imposición brutal de un sistema de dominación racial, económica y religiosa cuyas consecuencias siguen vivas en la desigualdad, el racismo estructural y la exclusión que enfrentan los pueblos originarios en México y América Latina.
Reivindicar a Cortés desde espacios de poder político implica minimizar el dolor histórico de millones de personas y normalizar narrativas coloniales que presentan el genocidio y el despojo como una hazaña civilizatoria. Ninguna democracia comprometida con los derechos humanos debería celebrar a quienes simbolizan la conquista violenta y la destrucción de culturas enteras.
Se pretendió realizar una misa y homenaje bajo el título “Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés”, utilizando símbolos religiosos y espacios públicos para reivindicar una narrativa colonial profundamente ofensiva para los pueblos originarios y para la memoria histórica de México. 
No se trata de un debate partidista. Se trata de reconocer que las narrativas políticas tienen consecuencias reales sobre la vida de las personas. Y cuando desde el poder se impulsan discursos que ridiculizan el feminismo, romantizan privilegios o reducen derechos sociales a “excesos ideológicos”, se fortalece un clima hostil para quienes defienden la dignidad humana.
México no necesita importar proyectos políticos que profundicen la exclusión, el odio o la mercantilización de la vida. Necesitamos fortalecer políticas públicas centradas en cuidados, igualdad, memoria, justicia social y derechos humanos.
Como feministas abolicionistas y defensoras de derechos humanos, sostenemos que ninguna agenda económica o política puede estar por encima de la dignidad de las mujeres y de los pueblos. Frente al avance global de discursos conservadores y autoritarios, seguiremos defendiendo espacios críticos, memoria histórica y organización colectiva.
Porque los derechos humanos no son una moda ni una concesión política: son un límite frente al poder. Y también una herramienta de resistencia. ✊🏽💜