30/07/2026
COMUNICADO
Las campañas de difamación y desinformación emprendidas en nuestra contra no quedarán impunes ❗️
Informamos a la ciudadanía que ya contamos con información suficiente para identificar el origen, la forma de difusión y a las personas involucradas en las publicaciones falsas que han circulado en redes sociales. Toda esa información ya forma parte de las investigaciones que se encuentran en curso ante la Fiscalía General del Estado, con la cual nos encontramos colaborando plenamente.
Los hechos y los documentos hablan por sí mismos.
En relación con las manifestaciones realizadas por el señor Luis Rolando N, el historial traslativo del inmueble inscrito en el Registro Público de la Propiedad demuestra que nunca ha figurado legalmente como propietario del predio al que hace referencia.
También es importante aclarar algo elemental: tener en su poder copias certificadas de una escritura no convierte a una persona en propietaria de un inmueble. Mucho menos tener un Plano topográfico de la misma. La propiedad se acredita con los actos jurídicos válidamente celebrados y con los antecedentes registrales correspondientes.
Los registros públicos muestran que la señora Lidia N adquirió el inmueble en 1980 y posteriormente lo transmitió mediante compraventa, en 1999, al señor Osmar N.
Asimismo, el propio señor Luis Rolando N promovió en 2014 un juicio de prescripción adquisitiva. Sin embargo, ese procedimiento no modificó la situación jurídica del inmueble, pues no existe resolución judicial que haya declarado la nulidad de la escritura inscrita ni que lo haya reconocido como propietario.
Por ello, resulta jurídicamente incongruente afirmar que alguien pretendía “comprarle” un inmueble a quien nunca ha acreditado ser su propietario conforme a los registros y resoluciones legales aplicables.
Quienes han decidido difundir información falsa deberán responder por sus actos. La libertad de expresión no protege la difusión de hechos falsos ni la afectación deliberada al honor, la reputación o el patrimonio de terceros.
Confiamos plenamente en las instituciones y permitiremos que las autoridades determinen las responsabilidades correspondientes. Mientras tanto, seguiremos informando con documentos, no con rumores; con pruebas, no con desinformación.
Nos reservamos el ejercicio de todas las acciones legales, civiles y penales que resulten procedentes en contra de quienes hayan participado en la fabricación, difusión o amplificación de información falsa.