15/07/2026
Me anime a hacer esta publicación después de ver un video, mismo que no voy a compartir ni voy a mencionar quien lo hizo, no por miedo a una respuesta, sino para no darle más foco.
Durante mas de 10 años he dedicado mi carrera profesional al acompañamiento a víctimas y sus familias, he visto de cerca el miedo, la confusión y la culpa, también me ha tocado ver como, lamentablemente en la mayoría de los casos, la mirada se dirige hacia ellas y ellos para juzgar qué hicieron, qué dejaron de hacer o por qué no actuaron de cierta forma.
Hablar de víctimas exige responsabilid, no porque sus historias no puedan analizarse o incluso cuestionarse, sino porque debe de existir empatía y no revictimización.
La preparación profesional debería enseñarnos la diferencia entre comprender un contexto y emitir una sentencia moral desde un micrófono, no olvidemos que existen palabras que informan, que construyen y hay palabras que revictimizan y crean desinformación.
Es por esto que decidí hacer esta publicación, no para alimentar una polémica o darle protagonismo a alguien, sino porque después de tanto tiempo acompañando víctimas guardar silencio no es opción cuando la falta de empatía se disfraza de opinión.
LIC. MIRIAM HERRERA