12/09/2026
CUANDO UNA MADRE PIERDE LA CONVIVENCIA CON SUS HIJ@S, NO ES PORQUE NO L@S QUIERE.
Hoy una madre me habló y me dijo " Licenciada, Otra vez me quedé esperando, mi ex esposo no me trajo a mis hijas, como habíamos acordado" Qué puedo hacer?.
Detrás de una madre que lucha por volver a abrazar a sus hijas puede existir una historia de dolor, impotencia y, en ocasiones, una cadena de decisiones jurídicas que no tomaron en cuenta lo más importante: el interés superior de las niñas.
Una mala estrategia jurídica, una defensa deficiente, una omisión procesal o simplemente no haber actuado oportunamente puede tener consecuencias que van mucho más allá de un expediente.
Porque cuando a una madre se le impide convivir con sus hijas pequeñas, cada día sin verlas duele.
Y cuando el padre utiliza a las niñas como medio de presión, condiciona las visitas, obstaculiza la comunicación o niega injustificadamente la convivencia, esa conducta puede convertirse también en una forma de violencia psicológica y familiar, dependiendo de las circunstancias del caso y de lo que pueda acreditarse jurídicamente.
No debemos normalizar frases como:
"No las vas a ver."
"Yo decido cuándo puedes verlas."
Las niñas no son un instrumento de negociación, castigo o venganza.
El conflicto entre los adultos no debe destruir el vínculo entre una madre y sus hijas.
Como abogados, tenemos una enorme responsabilidad: no basta con presentar escritos. Debemos escuchar, analizar, prevenir, actuar oportunamente y entender que detrás de cada expediente existen personas, familias y, muchas veces, niñas que necesitan protección.
Porque una decisión jurídica mal planteada puede cambiar la vida de una familia.
Y cuando se trata de niñas pequeñas, cada día cuenta.
⚖️ El derecho de convivencia no debe utilizarse como arma. Debe protegerse como un derecho de las niñas a mantener vínculos familiares sanos, siempre atendiendo a su interés superior.
GMR & Asociados. Consultoria Jurídica, estamos para apoyarte.