12/09/2026
De verdad resulta increíble ver cómo algunos se aferran al poder como chinches a la sangre. Ya tuvieron más de tres años para demostrar de qué estaban hechos… y sí, lo demostraron: muchas promesas, pocos resultados y demasiadas ganas de seguir pegados a la silla.
Parece que para algunos el gobierno no es un servicio al pueblo, sino un empleo vitalicio con derecho a no soltar la ubre. Se cambian de puesto, de grupo, de discurso o de camiseta, pero las mañas parecen ser las mismas.
¿Ya no les quedó claro que Ameca no les pertenece?
El pueblo ya está cansado de los mismos personajes, de las mismas excusas y de quienes prometieron transformar el municipio y terminaron transformándose ellos mismos en expertos en acomodarse donde haya una silla disponible.
Ya es tiempo de decir ¡BASTA!
Ameca necesita caras nuevas, gente preparada, honesta y con verdadera vocación de servicio. No políticos que crean que el Ayuntamiento es su propiedad privada.
La silla no es eterna, señores. Y el pueblo tampoco tiene memoria de teflón.