19/02/2024
Cuando movemos la energía que nos rodea, todo empieza a fluir.
En ese momento llegan los cambios en nuestras finanzas y nuestras relaciones.
Lo que vemos atascado en nuestra casa está atascado en nosotras. porque como es adentro, es afuera.
Observa cómo está tu casa y ve cómo está tu interior.
¿Cuántas cosas cambiarías?
Estoy segura que muchas, si no es que la gran mayoría.
Para eso debes entrar en la Ley del Movimiento y renovar esa energía.
Si no tomas acción, tu conocimiento no servirá de nada.
Si renuevas la energía a tu alrededor, te integras de nuevo a la Ley del Movimiento. Con ello limpias una gran cantidad de energía atascada en ti.
Debes emprender un trabajo constante, y a mayor dedicación, mejores resultados.
Ahora bien, antes de tomar decisiones, debes trabajar también en transformar las memorias que te causan sufrimiento para liberar la energía que está atascada en ellas.
Imagina que tu casa está llena de objetos viejos que ocupan todo el espacio disponible y tu quieres comprar un nuevo mueble hermoso.
Si no limpias la casa antes de colocarlo, por muy bonito que sea se convertirá en un mueble perdido en medio de un montón de basura.
Sin embargo, si antes de colocarlo pintas las paredes, tiras los objetos inservibles que has acumulado por años y le haces espacio al mueble nuevo, lucirá muy distinto.
Por eso, antes de decidir, corrige las energías que te causan tanto dolor.
En vez de pensar en un mueble hermoso, piensa en una buena salud, relaciones armoniosas y abundancia financiera.
Antes de poner todo eso dentro de tu vida, necesitas hacer correcciones cuánticas.
Lo que te provoca esos atascos energéticos es generado por memorias que están en tus cuerpos físico, emocional, mental y espiritual.
Transformar las energías trae grandes cambios. Si no corriges las memorias que generan este atascamiento, todas tus decisiones serán tomadas a partir de emociones negativas provocadas por estas memorias, porque actúas a través de ellas, lo creas o no y al hacerlo aumentas los bloqueos que hay en ti.
La mayoría de las decisiones de una persona común son motivadas por todas esas emociones negativas.
Por ello, antes de tomar cualquier decisión, elimina la principal causa de problemas en tu vida.
Si no lo haces, cada vez que tomes una determinación de forma impulsiva te hundirás más en las arenas movedizas donde estás en este momento, en la nada.
Recuerda que eres una observadora en el campo de las infinitas posibilidades.
Así pues, no observes desde una memoria desfavorable que está dentro de ti y que te obliga a atraer siempre lo mismo.
Este Universo es un gran campo cuántico que necesita que le expreses tus deseos, como aquel genio que Aladino liberó de la lámpara.
Tu genio gira alrededor de la materia preguntándote cuáles son tus peticiones y no pregunta cómo te las traerá.
Es fundamental entender que debes pedir el qué y no el cómo, y que antes de pedir debes transmutar la energía que te rodea.
No olvides que al ser parte de una conciencia colectiva, hay en ti un banco de datos y no puedes escapar de esas memorias que detonan a medida que vives.
Así que antes de tomar decisiones basadas en emociones negativas, sigue los verdaderos deseos de tu alma y domina tu mente.
De esa manera te convertirás en una observadora consciente dentro del campo de las infinitas posibilidades.
Y en ese momento crearás la vida que de verdad deseas.
La suerte no llega a quien se encuentra inactivo deseándola, sino a quien se levanta, camina y pide un boleto.
Esta es una herramienta, la tomas o la dejas.
Bye