21/09/2026
Contratar en China solo tiene sentido si esa persona ayuda a reducir la distancia.
Si cada decisión sigue dependiendo de vos, no sumaste presencia: sumaste otra tarea para supervisar.
Cuando aumentan los proveedores, los pedidos y los temas que requieren seguimiento en origen, puede tener sentido incorporar a alguien de tu equipo directamente allí.
Pero estar en China, hablar el idioma o conocer el producto no alcanza.
Después de formar nuestro equipo —y de equivocarnos durante el proceso— hoy priorizamos tres aspectos:
1. COMUNICACIÓN
El idioma habilita la conversación. La buena comunicación evita errores.
Buscamos personas que confirmen qué entendieron, documenten los acuerdos y alerten un desvío antes de que se convierta en un problema.
2. COMERCIO INTERNACIONAL
El producto puede aprenderse.
Comprender cómo se relacionan proveedores, producción, documentación y exportación requiere una lógica operativa que lleva más tiempo desarrollar.
3. INICIATIVA CON CRITERIO
Necesitás a alguien que pueda avanzar sin esperar instrucciones para cada paso, pero que también sepa cuándo decidir, cuándo consultar y cuándo escalar.
No creemos tener una fórmula infalible.
Estos criterios nacen de nuestros aciertos, errores y de todo lo que todavía seguimos aprendiendo al formar equipo en China.
Ahora te planteamos una situación:
¿A quién elegirías?
A) Alguien que conoce perfectamente tu producto, pero nunca coordinó una exportación.
B) Alguien con experiencia en comercio internacional que puede aprender tu producto.
Guardá este carrusel si tu operación en China está creciendo y compartilo con alguien que todavía coordina todo desde Latinoamérica.