15/02/2024
Suplantación de identidad, sextorsión, ciberacoso, fraudes y estafas son algunos de los delitos asociados a las conocidas como "estafas del amor".
Ayer, con motivo del día de San Valentín, Radiotelevisión Española TVE quiso recoger mi aportación en relación con este tipo de riesgos de contactar, conocer e iniciar relaciones personales amorosas a través de plataformas y redes sociales.
Lamentablemente, contamos con testimonios y casos a diario. La base es la ingeniería social (cada vez publicamos más información sobre nuestros gustos y aficiones que facilitan conocer nuestros puntos de afinidad para crear una confianza que motive captar nuestra atención e incluso suplantarnos). Tras ello, el contacto, la expectativa de una relación sólida y real (en la mayoría de las ocasiones a distancia), comenzó n alguien que estéticamente cumple las ilusiones, para con el tiempo pedir ayuda económica para un viaje “organizado” para ese primer encuentro en la vida real, o para una intervención quirúrgica de vida o muerte. Tras el pago, la desaparición del perfil y de toda expectativa, además del dinero.
En otros casos, para aprovechar la distancia y la pasión artificialmente creada para solicitar contenido (fotos y vídeos) sexualmente explicito con el que extorsionar (pago de dinero a cambio de no publicarlo a contactos y en redes sociales).
Y en otros muchos, situaciones de acoso que terminan por anular a la persona.
Ahora ya no tan siquiera buscar la imagen de perfil en internet nos garantiza mucho. Con la aparición de herramientas de IA, cada día es más frecuente ver cómo se producen incluso videoconferencias suplantando la imagen y voz de algún otro perfil en internet e incluso de creación inédita.
A algunas personas les ha salido bien y han encontrado el amor online. Son las más desconfiadas y precavidas. Seguro que habrán tenido en cuenta estos tips:
* Investigar la existencia de la persona en internet. Actualmente, alguien que ni aparece en internet como real y profesional, se ha convertido en no fiable.
* No dar información excesiva, personal (móvil, domicilio, horario, aficiones…) ni mucho menos financiera.
* No chatear ni intercambiar contenido fuera de la plataforma
* No enviar contenido explícito
* No acceder a realizar ningún pago
* Si se va a producir un encuentro, planificarlo en un lugar público y avisar a alguien de confianza.
Y, ante sospecha:
* Reportar y bloquear ante la plataforma
* Denunciar
Y, como siempre, vivir las experiencias online desde el sentido común y una mayor carga de desconfianza.