13/10/2015
RESIDUOS: Por un nuevo modelo.
En nuestra Comunidad Valenciana se estableció un modelo para el tratamiento de residuos urbanos; modelo que tras años de vigencia a resultado ser un fracasado.
Pude parecer una afirmación muy cruda y falta de argumentación, pero no menos cierto es, que tanto en su gestión de desarrollo, su implantación y gestión de plantas a dejado mucho que desear.
Hoy podemos decir que es un modelo incompleto en su implantación y un desastre en su gestión de planta, que a estas alturas se siga discutiendo donde se instala esta ó aquella planta, que donde existen plantas en marcha no se recupere ni un 10% resulta frustrante y se confirma la pésima gestión realizada a lo largo de estos años.
Periódicamente estos debates salen a la palestra, las zonas con ubicación de planta recrudecen su presión debido a los malos olores de estas y, sin duda por los efectos de contaminación también del subsuelo, (Villena, Xixona, El Campello, Alacant,etc..), mientras estas plantas están siendo colmadas de basura y su capacidad puesta en cuestión, otras zonas de nuestra comunidad siguen sin tener planta de referencia a la cual llevar sus basuras, (Vega Baja, hasta hace poco Castellón provincia, parte de Valencia, etc..).
Y no podemos olvidar que a lo largo de estos años se han mantenido plantas de carácter privado inmersas en grandes conflictos de corrupción como los casos Brugal o el del conocido Ortiz.
Este modelo creado en nuestra comunidad se sostiene bajo el paraguas de los Planes Zonales, donde la representación para la gestión es política, lo que nos a llevado o a la imposición de decisiones de la mayoría partidista y no a un análisis sincero y real de nuestra situación.
Parece que tras los resultados electorales Autonómicos y Municipales, se abre paso un discurso muy distinto, habrá que ver en que queda el mismo con el paso del tiempo.
Las Organizaciones Ciudadanas que han venido todos estos años denunciando el mal funcionamiento de las Plantas y sus secuelas sobre el Medio y el Entorno deben de tener voz en el nuevo modelo que se diseñe, desde esa experiencia acumulada podemos aportar:
• Existen modelos de gestión alternativos al existente, cada cual que trate y recicle su basura, GEISERBOX puede ser uno de ellos, este tipo de infraestructuras podría permitir a nivel local unas políticas más cercanas y efectivas. La dificultad del modelo actual es poner de acuerdo a más de 10 o 20 municipios en sus políticas de recogida selectiva y consecuentemente de modificación de sus actuales contratos con empresas privadas, así como una política de concienciación de la ciudadanía al respecto de una verdadera recogida selectiva desde la escuela primaria hasta los centros de mayores.
• Los espacios casi colmados de basuras, ya sea plantas legalizadas, cerradas o en procesos Judiciales, nos deben de permitir trabajar para su cierre definitivo a lo largo del tiempo en la medida que se aplican los modelos alternativos. Y como no puede ser de otra manera, pues las empresas están obligadas a ello, recuperar los espacios ocupados y contaminados por las plantas, consiguiendo ganar espacios naturales, los cuales aún necesitarán años (seguro más de 15 o 20), para eliminar parte de la contaminación. (recordemos lo recuperado en ACoruña).
• Tras todos estos años de lucha ciudadana hemos concluido que nadie quiere la basura en la puerta de su casa y tampoco que quien la tiene quiere que vengan más. Actitudes difícilmente conciliables, pero necesariamente abiertas al dialogo, que la Generalitat de Medio Ambiente, los Consorcios, Diputaciones y Ayuntamientos deben de practicar sin excusas. La opinión de las Asociaciones Ciudadanas es relevante, por ello, ante la necesidad de cambio de rumbo legislativo y normativo respecto a las basuras, se hace imprescindible que las Autoridades elaboren un borrador Legislativo y lo pongan previamente a debate con las Plataformas Ciudadanas, para posteriormente lograr un consenso necesario, que convierta las modificaciones legales que apruebe el Consell en una verdadera norma participada por la sociedad de nuestra comunidad.
Esperemos que las expectativas políticas creadas no nos lleven a una nueva desilusión social. Mucho hemos aprendido, gran parte a base de “palos”, pero las Asociaciones ciudadanas no somos masoquistas, esperemos y deseamos racionalidad, juicio en las tomas de decisiones, el reto lo tenemos todos y todas, nosotros como ciudadanos volvemos una vez más en asumir la nuestra, ¿asumirán las autoridades la suya?.