11/06/2026
No todos los viajes de trabajo tienen el mismo efecto fiscal.
En España existe una exención para trabajadores residentes fiscales aquí que se desplazan al extranjero para realizar trabajos para una empresa o entidad no residente.
El límite máximo es de 60.100 euros anuales, pero no significa que cualquier viaje sirva. Tampoco basta con haber estado unos días fuera.
Para aplicar esta exención hay que cumplir requisitos: que el trabajo se realice físicamente en el extranjero, que sea para una entidad no residente o un establecimiento permanente situado fuera de España, y que el país tenga un impuesto similar al IRPF y no sea considerado paraíso fiscal.
Además, la documentación es clave: billetes, estancia, agenda de trabajo, informes, cliente o entidad beneficiaria del servicio.
Es una ventaja fiscal poco conocida, pero puede ser relevante para profesionales, directivos y trabajadores que se desplazan por proyectos internacionales.
Conviene revisar cada caso antes de aplicarla.