11/10/2024
La semana pasada Desler Abogados consiguió el archivo de un procedimiento penal por un presunto delito de agresión sexual contra una maestra veterana que había sido denunciada por dos madres de alumnos del primer ciclo de Primaria. Según la denuncia, la maestra había obligado a sus alumnos, bajo amenaza de "ponerles un cero" a realizarle masajes en los hombros en el intercambio de clase, mientras esperaban a la siguiente maestra.
El Juez tomó declaración a la docente y a los dos alumnos cuyas madres eran las denunciantes. Una tercera denunciante se había retractado unos días antes. Además, contábamos con el testimonio de las tutoras y del director del centro, a favor de la docente.
Tras la práctica de las pruebas, el Juez decretó el archivo de las actuaciones por no haber indicios de delito, ya que tanto la narración de los hechos por parte de la maestra como por parte de los niños, dejó fuera de toda duda que las madres habían tergiversado maliciosamente la historia.
Por desgracia, no es la primera vez que en Desler Abogados nos encontramos hechos similares, en que algunos padres de alumnos, por intereses creados, venganzas o codicia, atacan a los docentes de sus hijos malinterpretando, inventando o tergiversando lo sucedido realmente.
El daño producido a los docentes es elevadísimo, ya que ven su reputación y su carrera profesional totalmente ensuciada, y en algunos casos, su intimidad llega a estar expuesta de la manera más cruel. Además, provocan en los hijos una situación de estrés o de temor inexistente previamente.
En el caso que nos ocupa, dos niños de 8 años se vieron expuestos a acudir a la sala Gesell del Juzgado a dar explicaciones ante una psicóloga. Ahora que tanto nos preocupamos por la salud mental, -y precisamente ayer fue su día mundial-, debemos reflexionar como sociedad hacia dónde estamos caminando y qué queremos conseguir.