20/05/2024
EL NACIMIENTO DE IZQUIERDA SOCIALISTA
La Fundación Pablo Iglesias acaba de publicar "40 años de Izquierda Socialista", un libro colectivo, coordinado por Manuel de la Rocha Rubí, y en el que escribe el presidente del Gobierno.
A propósito de esta noticia, quiero compartir un apunte sobre esta fundamental organización política socialista española, mi partido, el Partido Socialista Obrero.
El PSOE a partir de la muerte de Franco partía de unas concepciones claramente de izquierdas, con planteamientos que iban destinados a construir una clara alternativa a lo que el país había tenido y padecido en la dictadura. En estas concepciones estaban Luis Gómez Llorente, Pablo Castellanos y Paco Bustelo. Ese Congreso consagraba: la ruptura democrática, la convergencia hacia la PlataJunta, el mantenimiento de la ideología marxista, la defensa de un socialismo autogestionario con el planteamiento del control obrero, y por lo tanto, una clara ruptura con el capitalismo, la defensa de un modelo de escuela pública, y la neutralidad en política internacional. Había que construir otra España. (Resoluciones del XXVII Congreso)
Las elecciones de marzo de 1979 desencadenaron el debate y, como resultado, un cambio ideológico y estratégico mayúsc**o.
Pero, ¿todos los dirigentes del Partido estaban claramente a favor de este planteamiento netamente de izquierdas, que entroncaba con la historia del Partido con las oportunas actualizaciones para la España del inmediato postfranquismo? La respuesta es clara, y aunque las discrepancias comenzaron a aflorar, el conflicto no se produjo hasta el año 1979, uno de los más importantes, realmente de la Historia del socialismo en España. Si las elecciones a Cortes Constituyentes de junio de 1977, a pesar de no vencer, supusieron un claro revulsivo para el PSOE porque establecieron que era la fuerza hegemónica de la izquierda frente a un PCE que había sufrido una derrota contundente, el resultado de las elecciones de marzo de 1979, donde no se avanzó realmente, sí desencadenaron el debate y, como resultado, un cambio ideológico y estratégico mayúsc**o en el Partido.
El debate se planteó entre dos posturas. Por un lado, estaría la posición que describo, la defendida, especialmente por Gómez Llorente, en la necesidad de mantener los principios ideológicos del PSOE, a pesar de que no se había vencido en las elecciones. Pero el Partido no podía abdicar de sus ideas por el éxito electoral inmediato. Era necesario seguir haciendo política, pedagogía en España, habida cuenta de la situación de la que se partía, con intensa represión y desmovilización generadas por el poder. La estrategia era a medio y largo plazo.
Por otro lado, fue creciendo una postura que buscaba, sin desnaturalizar al PSOE, cambiar aspectos ideológicos del mismo en consonancia con la sociedad española, que ya no era la de los tiempos de la República, porque había crecido la clase media y, por lo tanto, posturas más centristas, aquellas con las que había conectado Adolfo Suárez y la UCD. Había que vencer electoralmente moderando las ideas y el discurso, abandonando el marxismo.
En el Congreso de mayo de 1979 se planteó un problema de difícil resolución. Si, en general abundaba la idea de que había que mantener las esencias ideológicas del PSOE, más en la línea de la postura primera que hemos expuesto, también era cierto que la mayoría quería que Felipe González siguiera siendo el secretario general y liderara el Partido, aunque sus posiciones fueran más en la segunda línea, en la de la moderación. Al final, se podrían observar tres posicionamientos en dicho Congreso. Un sector estaba claramente del lado de González, es decir, sería la tendencia moderada. Un segundo sector, que sería el que luego se conocería como crítico, estaría en la posición, diríamos clásica o netamente de izquierdas que defendía Gómez Llorente, y luego estaría un sector, que nos atreveríamos a decir, intermedio, ya que no parecería correcto denominarlo centrista, el formado por los que estaban en la línea de izquierdas, pero consideraban un valor indiscutible para el Partido que éste siguiera siendo liderado por Felipe González. Complicada situación, sin lugar a dudas, para un Congreso, y más en comparación con los que en los últimos decenios estamos acostumbrados en la política española.
clausura_congreso_extraordinario_psoe_1979
La postura de izquierdas se planteó la necesidad de crear una candidatura con Gómez Llorente, Castellanos, Bustelo y Tierno Galván, como principales protagonistas, pero no cuajó.
Y ahí llegamos al Congreso Extraordinario de septiembre de ese mismo año, otro Congreso de extraordinaria importancia. Esta vez sí se formó una candidatura alternativa con Gómez Llorente a la cabeza, pero fue vencida de forma contundente, aunque, realmente, esa derrota no puede ser calificada así por el sistema de votación. El apoyo de la postura del que pasó a ser el sector crítico era mucho mayor. Otra cosa sería si se puede considerar mayoritario.
Y aquí estaría el origen de Izquierda Socialista, en noviembre de 1980. El sector crítico debatió qué hacer, ¿tendencia organizada o corriente de opinión? El Partido no aceptaba la primera opción, por lo que se terminaría por optar por la segunda posibilidad, y en ese proceso hubo también un acercamiento hacia otros grupos que existían en el seno del PSOE.
El 16 de noviembre de 1980 ante un amplio auditorio de militantes socialistas se presentó Izquierda Socialista donde se hizo público su Manifiesto fundacional, ahora hace cuarenta años, encabezado por Luis Gómez Llorente, Pablo Castellano, Paco Bustelo, Manuel Turrión, Joaquín Martínez Bjiorkman, Manuel Sánchez Ayuso, Elvira Domingo, Alonso Puerta, Carlos López Riaño, Manuel Abejón, Manuel de la Rocha.
Izquierda Socialista, al día de hoy, precisa de una actualización de sus propuestas en aras de conseguir un sector, con posibilidades de influir claramente en las políticas del partido, y hoy es mucho más necesario que ayer, justo cuando se están poniendo en jaque, no sólo los ideales de progreso, sino la propia esencia de la democracia.
Entre todos debemos hacer fuerte a IZQUIERDA SOCIALISTA, trabajemos para poderlo conseguir