11/10/2024
10 de Octubre, día de la salud mental.
Este día me genera sentimientos encontrados.
Como persona, como ciudadana, me alegro enormemente que se hable públicamente y no se escondan todos los problemas relacionados con la salud mental. Realmente es un logo haberlo conseguido y que se pueda hablar en cualquier ambiente, personal, familiar, profesional, sin que tachen a nadie de flojito, loco, demente o enfermo. Lo festejo en mi condición personal y como logro para la sociedad en la que nos desenvolvemos.
Además, festejo el logro de que el Gobierno (pasado, actual y futuro), reconozca la salud mental como parte de la salud integral de todas las personas, y como tal, dote medios para solucionar los problemas que pueda haber entre los ciudadanos y se preocupen de esta parte de la salud de la población.
Como trabajo con la Administración Publica, no puedo sino sentir vergüenza.
Vergüenza que quisiera hacer pública, una vez más. Mucho se habla y se reconoce pero nada se hace por cuidarla en mi sector. Y digo, alto y claro, nada.
No sólo no se hace nada, sino que día a día se nos machaca más desde las AAPP con el silencio (por lo menos no hay queja alguna en público) de nuestros representantes. Y un problema de este tipo, durante casi 5 años, es demasiado tiempo para cualquier persona sin que esté afectada por un estrés continuado y los efectos de éste. Por si alguien lo desconoce, los estragos del estrés en cualquier persona son:
· Se incrementa el nivel de cortisol, que provoca estrés y ansiedad.
· Provoca bajadas de energía y estado de nervios.
· Empeoramiento del estado de ánimo.
· Baja drásticamente la calidad del sueño.
· Dificultad para concentrarse problemas de memoria. Cuando esto es continuado falla la claridad mental, se olvidan de palabras, fechas, hechos.
· Afecta gravemente a la absorción de nutrientes por el cuerpo, incluso comiendo sano.
Todo esto se sufre a diario en cualquier despacho de de asesores de empresas en España. Porque la pandemia ha sido muchísimo más que simplemente las vacunas, y los aplausos a los sanitarios. Ha sido la dejación de funciones de muchas AAPP que bajo la excusa de los trámites electrónicos, ha abandonado a los ciudadanos y las empresas de este país. Administraciones escondidas de la sociedad a la que debe dar servicio, bajo un manto de manuales de media de 67 páginas para cualquier trámite.
Según el artículo 103 de la Constitución Española, la Administración Pública sirve con objetividad a los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho.
Ø Esas que por detrás nos llaman los funcionarios y nos piden que nos quejemos de lo que el Gobierno de turno quiere hacernos/hacer si implantan 100% todo telemático.
Ø Esas que han tenido en estos casi 5 años multitud de pre-jubilaciones de funcionarios que no se identifican con la Administración digital que quieren aplicar porque saben que no funciona ni a tiros. Y no quieren atender a la gente en esas condiciones: máximo 10 minutos por persona, dar información pero no tramitar nada, remitir siempre a la página web……….. han hecho bien, muy bien, entender eso como servicio a la sociedad da auténtica vergüenza y se han prejubilado, muchos. Y les aplaudo. De esto no se habla, tampoco.
Una cosa es implantar una Administración digital y otra perder de vista la finalidad última de las Administraciones Públicas, servir a los intereses generales, ciudadanos y empresas.
Hago un pequeño recordatorio de cómo se actúa, desde la pandemia de forma más exagerada, con mi colectivo:
Normativa que se publica de lunes a domingos y con entrada en vigor al día siguiente. Imposible de cumplir.
Plazos para trámites en días naturales (en mi trabajo 3 días naturales, ergo los puentes/festivos toca trabajar). Imposible desconectar o descansar.
Publicaciones con conceptos jurídicos nuevos redactadas sin la menor seguridad jurídica, con conceptos amplios y criterios sin definir. Deliberadamente ambiguo. Inseguridad jurídica.
Plataformas digitales de las AAPP que se caen continuamente, o se deben utilizar en otro idioma (recuerdo cuando sólo funcionaba en gallego, etc….), sin previo aviso ni ampliación de plazos legales. Ergo el horario de oficina es imposible de cumplir.
Canal de consultas con las AAPP con respuestas ambiguas o sin respuesta. Si a esto se le une la ambigüedad en las normas y la falta de seguridad jurídica, todo es interpretable a los ojos de cualquier inspector de trabajo. Inseguridad jurídica.
Revisión continua de las resoluciones remitidas por las Administraciones Públicas, muchas veces utilizando criterios emitidos a escasas fechas del inicio de las revisiones. Reitera la inseguridad jurídica.
Por parte de las Administraciones Públicas se saltan las normativas, concretamente la LPA, desde hace años. Inseguridad jurídica y abuso.
Exigencias de documentación/aportación de datos sin ninguna base legal en plazos mínimos. Inseguridad jurídica y abuso.
Envíos masivos de cartas a los clientes con amenazas de inspección de trabajo en caso de no hacer lo que se indica. Acoso.
Como digo, esto es un pequeño resumen del día a día desde hace casi 5 años, y lo peor, sin visos de mejorar.
Gracias a los que me han leído hasta aquí, y como se puede demostrar, hay derechos que sólo son de boquilla, porque es la propia Administración Pública la que nos está forzando a desproteger……… seguimos, porque a pesar de todo, me encanta mi profesión!
Reflexión personal de doña Rosa Fuster Martinez, que comparto plenamente y a la que me gustaría dar la máxima visibilidad posible…., por si algún responsable político puede cambiar la situación, para que los que trabajan en mi profesión no acabemos en un sanatorio mental.