23/08/2026
Una lesión grave no se valora sumando únicamente facturas médicas.
Después de un accidente pueden quedar consecuencias que afectan a la autonomía, al trabajo, a los ingresos y a la vida familiar y social de la persona lesionada.
En los accidentes de circulación, el sistema legal de valoración distingue diferentes conceptos:
• Las lesiones temporales sufridas hasta la curación o estabilización.
• Las secuelas físicas, intelectuales, orgánicas, sensoriales o estéticas.
• La pérdida de calidad de vida provocada por esas secuelas.
• Los gastos de asistencia sanitaria y determinados tratamientos futuros.
• La pérdida de ingresos o lucro cesante.
• La necesidad de ayuda de una tercera persona.
• La adaptación de la vivienda o del vehículo, cuando resulte necesaria.
• Las prótesis, ayudas técnicas y otros gastos vinculados a las secuelas.
Esto no significa que todos estos conceptos correspondan automáticamente en cualquier accidente. Deben existir, guardar relación con las lesiones y acreditarse adecuadamente.
Por eso, una valoración completa exige estudiar no solo el diagnóstico, sino también cómo ha cambiado la vida de la persona:
¿Puede continuar trabajando?
¿Ha perdido autonomía?
¿Necesita ayuda para actividades esenciales?
¿Puede seguir viviendo en su domicilio sin adaptaciones?
¿Necesitará tratamientos o productos de apoyo en el futuro?
Detrás de una lesión grave no hay únicamente un informe médico. Hay una persona cuyo proyecto de vida puede haber cambiado por completo.
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En López Graña Abogados llevamos más de 30 años defendiendo a lesionados graves y víctimas de accidentes.