25/03/2023
De chivos expiatorios.
“…La expiación es un pase mágico. Una sofisticada actividad de la psique colectiva. Vigente y oscura.
Las sociedades humanas generamos chivos expiatorios. Un otro (persona, grupo, comunidad, clase, etnia) que concentra todo el horror que habita en nuestra alma, toda la culpa que conserva nuestra memoria, y nos libera de ese peso. En el chivo expiatorio descargamos lo que nos agobia. Nos convencemos de que por verlo en ese otro no está en nosotros. Lo indigno es su propiedad, el pecado nos es ajeno.
El fuego en el que arde, el sufrimiento que padece, nos libera del dolor. Porque él sufre, nosotros no sufrimos…
La generación de chivos expiatorios calma nuestras angustias, promueve seguridad. Permite que organicemos nuestra vida en comunidad sin cuestionarnos a nosotros mismos. Es una simulación inconscientemente (en el mejor de los casos) acordada. Es identificar al culpable de nuestros males, ejecutar en turba su castigo y volver a nuestros hogares con la convicción de habernos garantizado un futuro mejor…
La expiación está unida a la victimización. Por sentirnos víctimas generamos chivos expiatorios. Considerarse víctima da derecho a identificar culpables y a ‘que truene el escarmiento’. Son dos caras de la misma moneda, dos estados emocionales de un único proceso. La expiación y la victimización son recursos del inconsciente colectivo para eludir ‘la imagen que devuelve el espejo’, para no asumir la crisis transformadora de reconocer nuestra propia sombra en ese otro abominado. La expiación y la victimización son mecanismos de supervivencia del inconsciente colectivo de una comunidad humana, ejercidos a veces con inocencia y en otras con deliberado cinismo. Y, como todo mecanismo de supervivencia, cuando se extiende más allá de su necesario tiempo funcional, se cristaliza en hábito de reacción, se torna regresivo, patológico y destructivo.
Expiación y victimización. ABC del líder mesiánico. Y de las sociedades susceptibles a su encanto…”
…
ACERCA DE LA EXPIACIÓN.
(Para ver nota completa en blog personal, googlear “alejandro lodi acerca de la expiación”).