15/04/2026
En mi galería de fotos he encontrado esta imagen de una iglesia prerrománica en ruinas.
Me acordé de mis sobrinas cuando eran pequeñas.
A estos sitios les llamaban “casas rotas”.
Y no les gustaban nada.
Yo les hablaba de personas que podían habitarlo y tratábamos de@imaginas su estilo de vida.
En mi trabajo muchas veces tengo que aplicar la misma técnica para hacer que los clientes miren más allá.
Hay quien ve un inmueble y solo ve problemas:
metros mal aprovechados, falta de luz, distribución imposible…
Yo veo otra cosa.
Tu ves opciones?
Visualizas posibles cambios?
Analizas a quién puede interesarle?
Y, sobre todo, ves si tiene sentido convertirlo en una oportunidad?
Porque no se trata de reformar por reformar.
Se trata de entender qué objetivo hay detrás
y cómo sacar el máximo partido a cada espacio.
Muchas veces, la diferencia entre una mala inversión
y una muy buena
no está en el inmueble.
Está en cómo lo miras.