16/06/2026
Sindicalismo y democracia: memoria, lucha y futuro: CCOO de Madrid, en los Cursos de Verano de El Escorial
Bajo el título Sindicalismo y democracia: memoria, lucha y futuro, CCOO de Madrid y la Fundación 1º de Mayo vuelven a los Cursos de Verano de San Lorenzo de El Escorial de la Universidad Complutense.
El movimiento obrero desempeñó un papel decisivo para desafiar la dictadura y abrir el camino a la democracia. Hay que recordarlo para fortalecer la convivencia democrática frente al autoritarismo y no resignarse.
En el 50 aniversario de la transición a la democracia en España, CCOO de Madrid quiere continuar con el compromiso con la memoria democrática destacando el papel del movimiento obrero y del sindicalismo de clase desde los años 50. Analizaremos la represión franquista que sufrió la clase trabajadora: las condiciones de vida, las leyes represivas, las torturas, los fusilamientos de unas 150.000 personas y los enterramientos en fosas comunes de muchas, profundizando especialmente en la represión específica que sufrieron las mujeres, así como al camino recorrido por el movimiento feminista y sindical para conquistar los derechos que hoy reconocemos.
Abordaremos el papel crucial del movimiento obrero en la resistencia antifranquista, así como la participación de los hombres y mujeres de CCOO, cuando el sindicato comenzó a organizarse clandestinamente en fábricas, barrios y centros de trabajo en un movimiento político y social, y su contribución decisiva para debilitar las estructuras de la dictadura, abrir espacios de libertad y sentar las bases de la democracia.
Entenderemos así a CCOO como un actor clave en la construcción de una sociedad más justa, basada en la libertad, la igualdad y la solidaridad. Las políticas de memoria histórica se ven amenazadas cuando se instrumentalizan en el contexto de las guerras culturales impulsadas por la extrema derecha. Es así como estas políticas pueden volverse contra la memoria democrática y contra la propia democracia.
No se trata de reabrir heridas, se trata de conocer la historia para que no se repita, como el mayor y mejor ejercicio de conocimiento de la verdad, justicia, reparación y, por tanto, garantía de no repetición. En una democracia, el olvido no es una opción.