Uno de los socios fundadores de Ludwig Legal es Carlos Pipino, que constituye en 1976 su primer despacho en la calle Almagro. Inicialmente vinculado a la Propiedad Industrial, debido a sus relaciones con profesionales argentinos inicia su actividad en el derecho administrativo, obteniendo la primera jurisprudencia en materia de homologaciones de títulos profesionales. Después acompaña a la instala
ción en España de profesionales extranjeros, mediante la resolución de temas de residencia y permiso de trabajo, la constitución de sociedades para el mejor desarrollo del negocio, asesoramiento fiscal, etc. Ya en época de la última y actual crisis española, aprovecha su experiencia concursal obtenida en las crisis de los setenta, ochenta y noventa del pasado siglo y trabaja intensamente en la actualidad en esa especialidad. Actualmente no solamente hay que contemplar los intereses del deudor concursado sino los necesariamente vulnerados de los acreedores, personas físicas, medianas y pequeñas empresas, empleados y en último término bancos, con los que el diálogo es cada vez mas difícil y las ejecuciones hipotecarias después del año de admitido a trámite el concurso están a la orden del día, encareciendo el proceso y castigando aún mas al deudor y restantes acreedores. Se procura generar fórmulas que permitan conservar la fuente de ingresos hasta que esta situación mengüe un poco y con ello por lo menos mantener algunos puestos de trabajo. Un concurso es la gestión de un fracaso, todos pierden un poco y del reparto o la socialización de la pérdidas se procura liquidar la empresa si no tiene futuro o ponerla en condiciones de seguir adelante. Si por hipótesis, España retrocedió a la situación económica de los ochenta en consumo, producción y generación de ingresos, se debe poner al cliente en esa situación y época y para ello se le debe quitar el endeudamiento de esta época reciente aún a costa de perder los bienes que los garantizan. No hay otra manera de solucionar este problema. Incluso sería de buen ver una campaña o lobby de apoyo a la aplicación en España de la ley de Obama que permitió pagar la deuda a las personas mediante la dación en pago de los bienes al acreedor-banco. El despacho se debe abrir al área internacional, acompañando a empresas que estén en condiciones de hacerlo a la búsqueda de mercados menos enfermos que el español. Así se incentivan proyectos en Brasil, Argentina y África...