26/05/2015
El fallecimiento de una persona conlleva la apertura de la sucesión, que puede ser testada o intestada. La sucesión testada se abre cuando el fallecido ha otorgado testamento, determinando sus herederos, y la sucesión intestada se refiere a la situación en la que el fallecido no ha otorgado testamento, por lo que hay que realizar una declaración de herederos.
El fallecimiento de una persona conlleva la apertura de la sucesión, que puede ser testada o intestada. La sucesión testada se abre cuando el fallecido ha otorgado testamento, determinando sus herederos, y la sucesión intestada se refiere a la situac