16/10/2025
Escribo esto tras contestar a reseñas de algunos clientes que leo de año en año, ya que la vorágine del trabajo y de la realidad no permite dedicar más tiempo a las mismas: algunas denotan impaciencia, frustración, animadversión y son ofensivas a nuestro colectivo. Siempre persiguen el descrédito y escarnio público del administrador, a pesar de haberles dado cientos de explicaciones: son los ERRE que ERRE MODERNOS. Los administradores de fincas colegiados somos un colectivo, esencial y poco valorado. Estuvimos en pandemia trabajando en pro de nuestros clientes para que las comunidades de propietarios mantuvieran sus servicios en funcionamiento y se atendieran las averías e incidencias; aun hoy seguimos sufriendo esas consecuencias, porque no hay gremios suficientes, ni personal trabajador para atender aquellos retrasos y nos siguen haciendo, los menos, gracias a Dios, responsables. En las tragedias naturales y las desgracias que conllevan, en las necesidades de nuestros comuneros, los administradores de fincas siempre estamos al pie del problema para buscar soluciones, siempre sumando: terromotos, erupciones volcánicas, inundaciones, etc. Y al final, somos como los buenos árbitros, pasamos desapercibidos, pero JAMÁS se nos perdona nada. La exigencia aumenta y seguimos al pie del cañón. -¿Somos unos gladiadores o quizás unos ingénuos ? que amamos a nuestros comuneros más de los que ellos, a veces, nos demuestran. Sin embargo, gracias a nuestros compañeros de toda España y algunos de otros paises europeos formamos una unidad y somos una Gran Familia. Gracias Familia ¡¡¡