20/11/2021
“Cien mentiras”
PUBLICADO HOY 20-11-2021 EN DIARIO IDEAL
MANUEL PEDREIRA ROMERO Sábado, 20 noviembre 2021, 00:41
Juana Rivas es una delincuente convicta. Podrá ejercer los derechos que tenga, faltaría más, pero no es una víctima del sistema
Durante los luengos años que pasé en la facultad de Derecho adquirí valiosos
conocimientos y desarrollé también ciertos vicios. Los primeros se quedaron ahí como un cimiento invisible de mi modo de pensar, algo así como la cama de lechugas de las ensaladas. Los segundos tampoco me han abandonado
desde entonces pese a que el mundo de las leyes y yo empezamos a alejarnos el mismo día que me licencié, como el barco que se distancia poco a poco del puerto al soltarse el último cabo. Uno de esos vicios consiste en otorgarle confianza a las decisiones de los jueces, más todavía cuando esas decisiones pueden ser recurridas y revisadas por otros jueces, en ocasiones más de una
vez.
Dos se pelean y es un juez el que decide quien lleva razón. Esto funciona así.
El sistema es mejorable y no es perfecto. A veces la resolución judicial y el castigo llegan a destiempo y su cumplimiento se convierte en una injusticia, y
ahí es donde interviene el indulto, que perdona la pena pero no implica eliminar el delito. En el caso de Juana Rivas, sin embargo, el Gobierno pretende convencernos de que no hubo delito por parte de ella, y que si hizo lo
que hizo fue justificado y no debió ser condenada. La realidad, querida Irene Montero, es bien distinta.
La realidad es que Juana Rivas secuestró a sus hijos escudándose en unos presuntos malos tratos hacia sus hijos que hasta la fecha no han sido probados (vamos camino de una decena de denuncias desestimadas). Arcuri fue
condenado en 2009 a tres meses de prisión por malos tratos después de denuncias cruzadas entre los dos. La pareja se peleó una noche y el asunto
terminó en los juzgados y, aunque los dos presentaron partes de lesiones, Arcuri aceptó los hechos y fue condenado.
El delito de sustracción de menores sí fue probado y ella fue condenada. Ahora el Gobierno la indulta parcialmente pese a no haber mostrado ningún
arrepentimiento. Es su facultad hacerlo y no queda más que aceptarlo, pero el indulto ni cambia la sentencia ni elimina el delito.
El mensaje es diáfano. Puedes secuestrar a tus hijos con la excusa de que el padre los maltrata. No importa que esos malos tratos no estén probados y que todas las denuncias terminen en la papelera del juzgado. Lo importante es
denunciar y tener cerca a las irenesmonteros de turno. Juana Rivas es una delincuente convicta. Podrá ejercer los derechos que tenga, faltaría más, pero
no es una víctima del sistema que la dejó a merced de un supuesto monstruo. Cien mentiras, Irene, no dicen la verdad. Aunque las digas tú.
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