11/10/2026
La Sala de lo Social confirma una pensión del 100% de la base reguladora tras desestimar el recurso del INSS, que defendía una incapacidad permanente total
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha confirmado la incapacidad permanente absoluta de un taxista de Gijón, al considerar que sus limitaciones le impiden desarrollar cualquier actividad productiva. La resolución, dictada el 19 de mayo, desestima el recurso presentado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y ratifica la sentencia dictada en primera instancia.
Tras agotar el periodo máximo de incapacidad temporal, el INSS le reconoció una incapacidad permanente total para su profesión habitual, equivalente al 75% de la base reguladora. No obstante, el trabajador recurrió esta decisión al considerar que su situación era incompatible con el desarrollo de cualquier actividad laboral.
Impacto global de patologías
La sentencia recoge un cuadro de problemas físicos y de salud mental de carácter crónico, por el que el trabajador recibe seguimiento médico continuado. El tribunal valora el conjunto de estas patologías y su evolución para determinar si permiten mantener una actividad laboral. Establece, además, que "más que de incapacidades debe hablarse de incapacitados".
Aunque el INSS sostuvo que las limitaciones eran compatibles con trabajos livianos o sedentarios, el tribunal, sin embargo, señaló que para desarrollar cualquier actividad laboral es necesario poder realizar la jornada con un mínimo de “profesionalidad, rendimiento, eficacia y continuidad”.
La sentencia reconoce una pensión vitalicia equivalente al 100% de una base reguladora de 2.152,07 euros mensuales, con efectos retroactivos desde el 23 de febrero de 2024. No obstante, contra la resolución cabe recurso de casación para la unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo.